24 abr. 2010

Francisco González Ledesma: Una novela de barrio

Francisco González Ledesma (1927), uno de los grandes del género negro español, se muestra agradecido. Reconoce que le debe mucho a su incatalogable inspector Méndez: "Me ha dado un Premio Planeta, un Premio Internacional de Novela Negra, dos premios de la Crítica en Francia..."
Con Una novela de barrio (2007) González Ledesma obtuvo el Primer Premio Internacional de Novela Negra RBA, el mejor dotado en su género del mundo.
La novela comienza con el asesinato de uno de los dos atracadores que treinta años antes habían asaltado un banco de Barcelona. No existen pruebas, pero el asesino parece ser David Miralles, el padre de un niño de seis años que murió cuando fue tomado como rehén durante el robo. Todos dan por supuesto que también se vengará de Leónidas Pérez, el segundo atracador, que, a su vez, lo busca para matarlo. En estas circunstancias, entra en acción el inspector Méndez para aplicar su personal sentido de la justicia.
Como escenario una Barcelona nostálgica de otros tiempos, donde los recuerdos quedan atrapados por los nuevos planes urbanísticos. Una Barcelona muy literaria. La misma que hemos recorrido en las novelas de Eduardo Mendoza, Juan Marsé, Manuel Vázquez Montalbán o Carlos Ruiz Zafón.
Personajes bien construidos, ágil narración, diálogos creíbles, una trama bien administrada, un caudaloso sentido del humor que, a veces, es cínico y escéptico, otras, sutil y que en ocasiones arranca la carcajada... Una novela de barrio es magnífica por muchos motivos, pero por encima de todos destaca la figura de su protagonista, el inspector Méndez, un personaje redondo en su novena aparición.
Méndez, a punto de jubilarse, es un gato callejero con olfato de perro y fría mirada de serpiente, experto en soledad interior, que gusta de intoxicarse en bares y restaurantes de mala muerte y se pasea siempre con libros en los bolsillos cuyo importe debe a los libreros de Barcelona. Por sistema desobedece a sus superiores, interpreta la ley a su manera y se sitúa donde más molesta, por lo que acumula expedientes disciplinarios y nunca ha sido ascendido, ni lo será jamás.
Lo dicho, magnífica novela. Un monumento en el género negro español.

Francisco González Ledesma: Una novela de barrio, RBA, 2007

Elemental, querido blog, 24 de abril de 2010