30 de des. 2009

Méndez - Francisco González Ledesma

González Ledesma, F. Méndez. Primera edición Editorial Almuzara S.L., 2006. Esta edición Editorial Almuzara books4pochet, 2009. 192 p. ISBN 978-84-92516-93-3.

Francisco González Ledesma (Barcelona 1926), uno de los principales escritores españoles de novela negra de corte social, es relativamente poco conocido en España. A los 21 años ganó el premio el Premio Internacional de Novela con Sombras viejas, pero su publicación fue prohibida por la censura por “rojo” y “pornógrafo”, lo que le llevó a dedicarse primero a la abogacía y, después, al periodismo.

Más adelante escribió Los napoleones (que también fue prohibida), Las calles de nuestros padres y Expediente Barcelona (finalista del Premio Ciutat de València 1983), publicadas ya con la democracia.

En 1984 consiguió el Premio Planeta por Crónica sentimental en rojo lo que le dio cierta popularidad y muchos ánimos para seguir escribiendo. Expediente Barcelona fue traducida y publicada por la editorial Gallimard, lo que le proporcionó en Francia un prestigio y un éxito muy superior del que goza en España.

Su personaje el inspector Ricardo Méndez aparece por primera vez en Expediente Barcelona (1983) y junto a la propia ciudad de Barcelona, constituye el nexo central de sus novelas. El resto de la serie está formada por los siguientes títulos:
- Las calles de nuestros padres (1984)
- Crónica sentimental en rojo (Planeta, 1984) Premio Planeta
- La Dama de Cachemira (1986) Premio Mystère
- Historia de Dios en una esquina (1991)
- El pecado o algo parecido (2002) Premio Hammett
- Cinco mujeres y media (Planeta, 2005) Premio Mystère
- Méndez (Almuzara, 2006)
- Una novela de barrio (RBA, 2007) Premio Internacional de Novela Negra RBA
- No hay que morir dos veces (Planeta, 2009)
(Información recogida principalmente de Wikipedia)

Méndez, el viejo inspector Ricardo Méndez, hijo de los barrios bajos de Barcelona, eterno principiante que cree más en la verdad de las calles que en la de los tribunales, y que deja escapar a más delincuentes de los que consigue detener. Fracasado, olvidado y tronado, devorador de libros, arrastrando entre coñac y coñac la nostalgia de su antiguo mundo, encandilado por el recuerdo de las mujeres que ya no puede amar. Desengañado, sarcástico, solitario y solidario, rebelde, compasivo y tan humano. Simplemente Méndez. (Editoral Almuzara)

Méndez reúne una serie de 22 relatos cortos. Los que más me han gustado han sido La soledad, El tiempo en las ventanas, La estatua, La soledad gota a gota, Las migas de pan y Engañar a la mujer.

Más información en el blog dedicado a Francisco González Ledesma

El juego está en marcha, 30 de diciembre de 2009

17 de des. 2009

Plomo para los amigos

de Silver Kane/Francisco González Ledesma/Enrique Moriel

Tardes de calor y lectura juvenil, inolvidables tardes e inolvidables Silver Kane, Keith Luger, Marcial Lafuente Estefanía...

"El hombre pateaba, gemía, se retorcía con todas sus fuerzas para liberarse de las zarpas de lo que le arrastraban hacia la horca. Sus pies atados iban dejando como un trágico reguero en el polvo. A la luz de las antorchas, la escena resultaba fantástica y espectral como una pesadilla.
Los que le arrastraban eran seis hombres, los seis fuertes y bien armados. Algunos de ellos aún llevaban sobre sus camisas viejas escarapelas del Sur. No se habían preocupado de cubrirse los rostros, porque el único testigo que un día podría reconocerlos, el único que tal vez podría acusarles ante un tribunal, iba a morir bien pronto.
Había un fuerte y añoso árbol cerca de la casa. Un lazo fue pasado por él, y bajo el lazo hicieron detener un caballo.
- Montadlo sobre la silla.
El hombre se retorcía y pedía piedad, pero sus asesinos no le escuchan siquiera. Fue montado a viva fuerza sobre la silla y a viva fuerza se le pasó el lazo en torno al cuello. Luego, uno de los asesinos, un tipo joven y fuerte que tenía un lunar en la mejilla derecha, ordenó:
-¡Golpead al caballo!
Las ancas del animal fueron brutalmente azotadas por dos fustas. El caballo se encabritó, lanzó un relincho y emprendió el galope en dirección a la llanura.
Un último grito, un último estertor y la víctima quedó suspendida en el aire, colgando de la cuerda.
Todo aquello había transcurrido apenas en cinco minutos.
Desde que el hombre fue sorprendido por la noche y sacado de su cama por el grupo de asesinos hasta que éstos acabaron con él, habían transcurrido cinco minutos tan sólo.
Igual que fantasmas, los hombres montaron en sus caballos, apagaron una a una sus antorchas y volvieron a galope en dirección a la ciudad."

Lecturas, 17 de diciembre de 2009

La ciudad sin tiempo

La ciudad sin tiempo (Destino, 2006) de Enriquel Moriel (seudónimo de Francisco González Ledesma) es una obra entre histórica y gótica, similar a algunas de Zafón. Aúna una mezcla de géneros. Es una novela histórica a veces, otra es una narración biográfica. En ocasiones, una aventura de intriga. O un relato negro. En otras, es novela de realismo fantástico. El argumento es, sobre todo, un recurso para hablar de la historia de Barcelona desde la Edad Media hasta nuestros días, de sus gentes, de su crecimiento, de sus penurias y de su idiosincrasia. El inicio de la novela es atractivo, con dos historias que se van alternando capítulo a capítulo, una en la actualidad y otra en un recorrido a través de los siglos. Mas, a medida que se avanza, la trama se va repitiendo y poco a poco la narración se convierte en monótona, sin sobresalto alguno ( a pesar de que se narren hechos nada banales), en casi una crónica sobre el desarrollo urbanístico de la ciudad, con un final acelerado, abierto, indeciso, y un tanto forzado. Hay incluso personajes (como El Otro) que, de pronto, pasan de tener un protagonismo notable a desaparecer absolutamente sin que se entienda cuál era su función en el argumento.
El autor aprovecha para filosofar sobre la religión, el bien y el mal, unas veces con acierto expresivo, otras veces con cierta moralina teológica que encaja con calzador en la narración. Lo que sí hay que alabar es que nos trae al presente historias barcelonesas poco conocidas, secretos de la ciudad, anécdotas, pasiones y tragedias que forjaron el carácter de la misma. Y todo ello, bien documentado.

Biblumliteraria, 17 de diciembre de 2009

16 de des. 2009

Le retour de Mendez, le vieux serpent.

Dans un vieil immeuble promis à la démolition (spéculation oblige), les habitants de l’association du quartier découvrent le cadavre d’un homme abattu par un professionnel. Il s’avère que c’était un truand, connu des services de police pour avoir participé à un hold-up durant lequel un gamin de trois ans avait été tué. Le père du môme, qui travaille dans une société de sécurité privée, est soupçonné, mais laissé libre, pour servir de chèvre. En effet le complice du truand abattu est de retour à Barcelone. Il a prospéré depuis sa sortie de prison, et il risque de vouloir abattre le vengeur pour se protéger. C’est Mendez, le vieux serpent des rues populaires qui est en charge de l’enquête. Entre les trois hommes, la partie de cache-cache commence.
Qui pourrait imaginer, s’il ne le connaît pas, que Francisco Gonzalez Ledesma a plus de 80 ans, qu’il a survécu à l’arrivée des troupes franquistes à Barcelone, qu’il a subit les quarante années de dictature, qu’il a écrit plus de 500 pulps sous le pseudo de Silver Kane, qu’il a été avocat, journaliste, rédacteur en chef … ? Qui ? Personne à la lecture de Un roman de quartier. C’est un roman qui a l’enthousiasme, la verve et la verdeur d’un roman de jeune homme.
Mais c’est également un Mendez à 100%.
100% Barcelone bien entendu; 100% nostalgique des vieux quartiers populaires, des vieux bars, de l’animation des rues; 100% admiratif des femmes dont il dresse, une fois de plus de magnifiques portraits, de toutes les femmes, qui luttent avec dignité pour s’en sortir dans un monde qui, depuis toujours, les opprime; 100% tendre avec l’humanité souffrante.
Et toujours cette parole chaleureuse, drôle, cette humanité qui est celle de l’homme, éclatante, évidente quand on a la chance de le rencontrer, et qu’il sait si bien faire passer dans ses romans.
Encore plus étonnant, à côté de ces qualités que ses lecteurs connaissent et apprécient depuis longtemps maintenant, ce nouvel épisode de la saga Mendez fait preuve d’une vigueur étonnante : plus de scènes d’actions, des accélérations inattendues, des scènes de castagne inédites …
Non, Francisco Gonzalez Ledesma n’est plus un jeune homme, c’est un homme qui semble rajeunir d’année en année. Pourvu qu’il dure encore 100 ans. Aussi fringant qu'il y a quelques semaines, à Toulouse, en compagnie de son ami Claude Mesplède.

Actu-du-noir. Le blog de JM Laherrère, 16 décembre 2009

9 de des. 2009

El inspector Dan

Las aventuras del inspector de Scotland Yard Dan se comenzaron a ofrecer en Pulgarcito en 1947 en claro contraste con el resto de contenidos de la revista: historietas de humor junto con historietas de horror. Sí, porque las aventuras policiacas iniciadas por el guionista Rafael González fueron continuadas por González Ledesma con una carga de contenidos sobrenaturales y villanos fantasmagóricos verdaderamente subyugante, al menos para los niños de aquel tiempo.
La evolución de la serie fue guadianesca, ofreciéndose en distintas cabeceras y formatos, quedando episodios inéditos y reeditándose otros en varias ocasiones.
De arrojar luz sobre esa oscuridad se ha encargado Adolfo Gracia, nuestro coordinador de catalogación, con una ficha de serie de las que tiran de espaldas. Compruébenlo:

EL INSPECTOR DAN

Tebeosblog, 9 de noviembre de 2009

3 de des. 2009

Fotos Premis Protagonistes 2009 - El Botillo

Informativos.net, 3 de diciembre de 2009

1 de des. 2009

Francisco González Ledesma. Intervista

Ha un passato di avvocato e caporedattore a La Vanguardia Francisco Gonzales Ledesma , decano dei giallisti spagnoli, il cui imprinting giornalistico è evidente nei noir di matrice sociale. Parliamo di Barcellona, di libri, delle dittature...
Esordisce molto presto come scrittore e a 21 anni ha già vinto il prestigioso Premio Internazionale per il romanzo con Sombras viejas, ma con l'inasprirsi del regime franchista inizia uno dei periodi più bui per il Paese, che si traduce anche in una censura dei suoi scritti considerati "pornografici e comunisti". Ledesma opta quindi per l'avvocatura e per il giornalismo, ma pur di non abbandonare la sua prima passione dedide di scrivere (sotto pseudonimo) le "novelas de quiosco", romanzetti pulp, western, considerati letteratura di serie B. Lo farà per oltre quindici anni ma, come ascolterete nell'intervista, quell'esperienza si rivelerà centrale per l'acquisizione della sua tecnica narrativa. Solo a partire dal 1975 Ledesma ritorna a pubblicare libri con il suo vero nome, e crea il personaggio del poliziotto Mendez, sempre vestito di scuro e con libri in tasca, che per portare a termine le sue indagini non disdegna l'aiuto di emarginati, prostitute ed ex-galeotti.
Un poliziotto nostalgico, innamorato di una Barcellona che non c'è più, amante dell'alcool e delle storie di strada. Lasciamo che a presentarcelo sia proprio Francisco Gonzales Ledesma, che qui parla del suo Mistero di strada, edito da Giano.
Di questi giorni è invece la pubblicazione di Storia di un Dio da marciapiede, sempre per i tipi di Giano.

Intervista di Anna Casanova. Edizione Massimo Villa per RadioAlt.

RadioAlt, 1 dicembre 2009

24 de nov. 2009

Trobada amb l'autor Francisco González Ledesma a la Bòbila



TV L'H, Infomatius vespre, 24 de novembre de 2009

Francisco González Ledesma a la Bòbila

Fotografies: Emma Infante

Sombras viejas, de Francisco González Ledesma

Francisco González Ledesma es, hoy por hoy, uno de los más reconocidos escritores de novela negra de este país. Títulos como "Cinco mujeres y media", "El pecado o algo parecido", "Las calles de nuestros padres" y sobre todo, "Crónica sentimental en rojo", premio Planeta 1984, son notorios ejemplos de su buen hacer e indiscutible talento en dicho género. En todas las nombradas, introduce dos elementos comunes: el siempre cínico inspector Méndez, su personaje fetiche, policía a la vieja usanza con expeditivos métodos, y la ciudad en la cual se desenvuelven sus desventuras, que es la misma ciudad del autor: Barcelona, el sempiterno, sombrío, sereno y mudo espectador del transcurrir de tantas vidas.
Ledesma es actualmente un reconocido escritor, que se ha ganado merecidamente y a pulso la modesta fama que pueda gozar, pero durante mucho tiempo escribió relatos, fundamentalmente del Oeste, escondido tras un popular seudónimo con los que hizo disfrutar a toda una generación de españoles; con "Silver Kane", Ledesma se convirtió en uno de los escritores de novela de quiosco más querido y más admirado. Sus historias, llenas de un ácido y negro humor, con personajes irónicos, divertidos y totalmente desvergonzados, siempre fueron un preferente para muchos lectores, que aún continúan leyéndolas con absoluta pasión. González Ledesma ha afirmado en multitud de ocasiones que aprendió a escribir gracias a esta necesaria faceta suya de unos años muy complicados; necesaria porque, bajo unas condiciones durísimas de trabajo, le ayudó a mantenerse y en suma, a subsistir, que era a lo que fundamentalmente se podía aspirar en un tiempo tan gris como el anterior al que vivimos ahora, y que ya sólo parece constar en los libros de Historia.
No obstante, antes de ser, forzado por las circunstancias, Silver Kane, González Ledesma escribió una novela titulada "Sombras viejas". Y lo hizo con 21 años.
"Sombras viejas" ganó el primer premio Internacional de novela que el editor José Janés creó en 1948, y cuyo jurado contó con la presencia del escritor Somerset Maugham. A pesar de ser la ganadora, "Sombras viejas" no llegó nunca a pu
blicarse. La censura la tachó de "roja y pornográfica" y González Ledesma, hasta entrada la democracia, no pudo volver a escribir nada bajo su auténtico nombre.
En el 2007 Ediciones Destino, a tenor del tremendo éxito de "La ciudad sin tiempo", que el autor escribió bajo el seudónimo de Enrique Moriel, que es en realidad el nombre del protagonista masculino de "Sombras viejas", recuperó asímismo ésta cincuenta y nueve años después, que se dice pronto.
En primer lugar, afirmar sin lugar a dudas el indiscutible mérito que tuvo González Ledesma al escribir esta larga novela con tan sólo 21 años, en la que, sin ningún género de dudas, muestra un talento tremendo e inhabitual para una época de tantísimas privaciones, pero también es justo reconocer que ese mismo y gran talento peca abrumadoramente de ingenuo si consideraba el escritor que una novela, en la que el protagonista principal es comunista, ateo y republicano, gozaría del beneplácito de una censura franquista en su punto más álgido. A pesar de la inclusión de elementos conciliadores para con el régimen vencedor, la historia se presenta fundamentalmente crítica con todo aquello que el bando nacionalista defendió férreamente, por lo que la terminante negativa a la publicación de la novela, hasta cierto punto, resulta lógica para la ilógica imperante.
"Sombras viejas" tiene la extraña virtud de producir en el lector actual (y avezado) atracción y rechazo a un mismo tiempo; atracción porque su prosa, en términos generales, resulta maravillosa, bella, cuidada, barroca y finamente enhebrada... Rechazo, por esto mismo precisamente: es una lectura densa, profunda, a veces inevitablemente pesada que puede provocar en el que la lea en más de una ocasión (lo aseguro) el no continuarla, pero es esta misma densidad, esta misma profundidad, la que consigue que prosigas con la historia, no sin antes hacer, todo hay que decirlo, cierto acopio de voluntad.
"Sombras viejas" es una novela coral, de varios personajes, aunque principalmente la complejísima trama se deshilvana a través de las inquietudes y tesituras de dos de ellos. En sus páginas se nos mostrarán las arduas reflexiones, los profundos temores, las sempiternas dudas de cada uno de ellos, bajo un prisma eminentemente pesimista: la búsqueda constante de unos deseos imposibles, y todo ello bajo el transfondo de una Barcelona en el transcurrir de los ilusionantes pero complicados años de la República primero, y posteriormente durante los angustiosos años de la guerra y la consiguiente y gris posguerra.
"Sombras viejas" es una lectura difícil y lejana para el lector ocasional de antes y el de ahora. Es (o fue) también una creación sorprendente por parte de un joven estudiante de Derecho, en unos años muy complicados, lo que ensalza si cabe aún más su mérito; es una historia que exige paciencia, que no comulga con la precipitación; es un libro complejo pero gratificante. Es la obra primeriza de un autor extraordinario que el tiempo se ha encargado de devolverle el justo lugar que le fue robado implacablemente hace sesenta años... Ledesma, con ella, despuntaba sin vacilar en lo que luego ha demostrado sobradamente a lo largo de todas estas décadas: en un maravilloso escritor encerrado, con no poca indulgencia, en una gran persona.
The Lone Freaker, 24 de noviembre de 2009

Francisco González Ledesma a la Biblioteca la Bòbila


23 de nov. 2009

L'escriptor González Ledesma comentarà les seves novel·les a L'H

Marga Solé

A la Biblioteca la Bòbila el dia 24, a les 19 h., dins del cicle Trobada amb l'autorAquest últim trimestre del 2009, en els diferents clubs de lectura de les biblioteques de L'Hospitalet es llegeixen obres de l'escriptor Francisco González Ledesma, i el dia 24, a les 19 h., a la Biblioteca la Bòbila el mateix autor s'asseu amb els lectors per comentar-les. "He participat en altres ocasions en aquestes xerrades, fins i tot a ciutats europees, i la veritat, m'agrada molt, és fonamental per copsar la sensibilitat del públic, n'aprenc molt, dels comentaris", manifesta l'escriptor.
Per a Ledesma és important el contacte "per saber si arribes al lector, de vegades et critiquen alguna cosa que no entenen i això et fa millorar molt, és enriquidor, perquè si no sembla que l'escriptor està en una torre de marfil i aquests contactes t'ajuden a tocar de peus a terra".
El novel·lista va néixer el 1927 al Poble Sec de Barcelona. Als 21 anys va guanyar el premi Josep Janés amb la novel·la Sombras viejas, que la dictadura franquista va prohibir. "Era considerat rojo perquè tractava temes socials, d'ensenyament, sindicalistes, que per a mi eren moderats però llavors els semblava que atemptaven contra la moral del règim i em vaig convertir en un escriptor prohibit, fins i tot em van dir que no publicaria res més i va ser així perquè amb el meu nom no ho vaig fer fins el 1977".
Quan tenia 21 anys, treballava en una editorial i el propietari li va suggerir que escrigués temes d'aventures i de l'oest i, com que no podia firmar, va sorgir el nom de Silver Kane. Amb aquest pseudònim s'ha convertit en un dels escriptors més llegits d'aquest tipus de publicacions. És famós també el seu inspector Ricardo Méndez, ja que no es pot oblidar que González Ledesma és un dels baluards de la novel·la negra.
El 1984 guanya el premi Planeta amb Crónica sentimental en rojo. "Sempre hi ha un abans i un després del Planeta, et converteixes en un escriptor important, significa que ho fas molt bé i això et fa venir molta por per la responsabilitat que suposa, però no significa que ja ho has fet tot", afirma.
Ara té un altre pseudònim, Enrique Moriel, autor d'El candidato de Dios. "És el nom del protagonista de la meva primera novel·la", diu. Ja està preparant un altre llibre, aquest cop amb el seu nom, però no en vol avançar res, diu que sortirà per Sant Jordi.

L'Hospitalet, 235, 23 de novembre de 2009

18 de nov. 2009

La dama del Kashmir

Igor De Amicis

Arriva in Italia il nuovo romanzo di Francisco Gonzalez Ledesma (il 20 novembre 2009)

Una nuova uscita di spessore per la Giano editore, la casa editrice milanese, infatti, presenta in Italia La dama del Kashmir, il nuovo romanzo dello scrittore spagnolo Francisco Gonzalez Ledesma. L’autore di Mistero di strada, ci racconta una nuova, avvincente inchiesta di Méndez, «il vecchio poliziotto, al quale tanti anni sulla strada non hanno ancora estirpato dal cuore la ribalda innocenza del ragazzino che sognava di salvare il mondo da se stesso». (Giancarlo De Cataldo)
In un oscuro vicolo di Barcellona giace il cadavere di Paquito.
Rappresentante di bigiotteria, è stato spogliato di tutto, di un anello e di un rubino pagato con la sua stessa vita. Vicino al suo corpo, una sedia a rotelle. L’ispettore Méndez si aggira nei paraggi.
L’inchiesta non è di sua competenza, ma la curiosità ha la meglio. A maggior ragione quando vengono ritrovati altri cadaveri accanto a una sedia a rotelle. Possibile che l’assassino sia un portatore di handicap? O la sedia a rotelle ha un significato simbolico, è un arcano segno di qualcosa che frulla solo nella mente dell’assassino? E perché omicidi dalle modalità così simili di personaggi che sembrano non avere niente in comune?
Sguardo lucido, nostalgia, battuta pronta sulle labbra, l’ispettore Méndez, vecchio cinico perseguitato dal ricordo di donne che non può più amare, detestato dai suoi gerarchi che sognano di vederlo finalmente in pensione, vaga per una Barcellona che non smette mai di intrappolare la modernità tra le pieghe del suo passato.
Esperto di amori consumati in fretta nei postriboli di Barcellona, di ogni tipo d’amore, dai più bizzarri ai più normali in apparenza, Méndez si scopre decisamente impreparato dinanzi al legame tra Paquito e Abel Gimeno, due dello stesso sesso, che emerge nel corso delle indagini. Un legame e una vicenda che mostrano che si può anche morire per aver troppo sognato e che l’omicidio può anche essere l’ultimo rifugio della tenerezza.

Francisco González Ledesma è nato a Barcellona nel 1927. A 21 anni ha vinto il Premio Internazionale per il Romanzo con Tiempo de venganza assegnato da una giuria in cui erano presenti Somerset Maugham e Walter Starkie. Durante il franchismo ha scritto una serie di romanzi, censurati dal regime, che gli hanno permesso di ottenere il Premio Planeta e per ben due volte il Premio Mystère per il migliore romanzo straniero pubblicato in Francia.
Caporedattore di «La Vanguardia», ha scritto, tra l’altro, Cronica sentimental en rojo, Premio Planeta 1984, e Soldados. Con lo pseudonimo di Enrique Moriel, ha scritto La ciudad sin tiempo.
Con Giano ha pubblicato Mistero di strada (2008), che ha avuto uno straordinario successo di pubblico e di critica e ha vinto il Premio Novela Negra 2007, e Storia di un dio da marciapiede (2009).

Thriller Magazine, 18 novembre 2009

16 de nov. 2009

Novela negra

Ilustración para la portada de un libro sobre la obra de los autores de novela negra Lorenzo Silva y Francisco González Ledesma.

Planeta OPA, 16 de noviembre de 2009

14 de nov. 2009

Cinco mujeres y media, de Francisco González Ledesma

Otra novela de Méndez. Grande. Único. En esta novela Méndez se enfrenta, como siempre, a su aire, con tres violadores. Y desmadejando el hilo nos encontramos con turbios intereses inmobiliarios, prostitución, malos tratos, y con cinco mujeres relacionadas entre si. Un libro muy ameno de lectura , de los que no puedes dejar de leer. Con capítulos cortitos para facilitarte la labor. Y cada vez más enamorado de este Méndez que estoy. Aún me faltan por leer muchos libros de este personaje entrañable. Con salud y animo, sin duda los leeré.

Kebran, 14 de noviembre de 2009

13 de nov. 2009

El Fecinema premia Jordi Dauder, Francisco González Ledesma i DDT Efectes Especials

El Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa ha fet públics els guanyadors dels Premis d’Honor del Fecinema 2009, que se celebrarà del 18 al 22 de novembre. Els guardonats són l’actor Jordi Dauder, l’escriptor Francisco González Ledesma i l’empresa DDT Efectes Especials. Els premis es lliuraran en el transcurs de la gala de cloenda del festival el proper 22 de novembre.

Cultura 21, 13 de novembre de 2009

12 de nov. 2009

Jordi Dauder, Francisco González Ledesma i DDT Efectes Especials, Premis d’Honor del Fecinema

Els guardons s’entregaran en el transcurs de la gala de cloenda del festival el proper 22 de novembre

El Festival Internacional de Cinema Negre de Manresa ha donat a conèixer els guanyadors dels Premis d’Honor del Fecinema 2009 que se celebrarà del 18 al 22 de novembre. Durant el transcurs de la gala de cloenda del certamen l’actor Jordi Dauder, l’escriptor Francisco González Ledesma i l’empresa DDT Efectes Especials seran premiats.

Un gran actor
El Fecinema ha volgut reconèixer l’actor Jordi Dauder que compta amb una important trajectòria en el gènere negre. La seva popularitat a Catalunya va assolir el seu punt màxim quan va protagonitzar la sèrie televisiva "Nissaga de poder" entre 1996 i 1998, al costat d’Emma Vilarasau. Al teatre s’ha especialitzat en clàssics antics i contemporanis, amb obres de Shakespeare, Calderón, Txèkhov, Beckett i Brecht. Al cinema ha aconseguit premis com el "Sant Jordi" 1990 amb "El Puente de Varsovia", de Pere Portabella, i el "Goya" 2008 amb "Camino" de Javier Fesser. Home polifacètic, ha treballat la poesia guanyant el "Premi Martí i Pol", la narració breu on ha estat reconegut amb el "Premi Ciutat de Sabadell" i la novel·la, autor de l’obra "El estupor o a través de las derrotas", publicada per Montesinos l’any 1996.

Escriptor de novel·la negra
Francisco González Ledesma és un dels màxims representants de la novel·la negra espanyola. Es va iniciar a la literatura guanyant el "Premio Internacional de Novela de Josep Janés" amb "Sombras viejas", concedit per un jurat on es trobava Somerset Maugham, encara que el llibre va ser prohibit per la censura franquista. Amb "Expediente Barcelona" (1983) va començar les aventures de l’inspector Ricardo Méndez pels barris populars de Barcelona. Darrerament i sota el pseudònim d’Enrique Moriel ha conreat la novel·la històrica amb "La ciudad sin tiempo" i la intriga de caire polític-religiós a "El candidato de Dios". És l’autor espanyol més premiat i entre els seus guardons cal destacar el "Premi Planeta" l’any 1984 per la seva novel·la "Cronica sentimental en rojo", el "Prix Mystére" a la millor novel·la europea, concedit a França l’any 1986, i el "Premi Hammett" l’any 2003.

Empresa reconeguda per Hollywood
L’empresa DDT Efectes Especials és una marca de referència que ja forma part dels projectes més importants de la indústria cinematogràfica internacional. Els seus responsables seran a Manresa fent una aturada en el seu treball a Londres per a la propera pel·lícula de la nissaga Harry Potter. David Martí, David Alcalde i Tato Pons, amb poc més de vint anys, van entrar en un terreny en què molt pocs s’hi havien atrevit. L’any 2007 David Martí i Montse Ribé recollien l’Òscar al millor maquillatge pel seu treball a la pel·lícula de Guillermo del Toro "El laberinto del fauno". L’empresa ha participat en més de 180 anuncis i en una trentena de produccions cinematogràfiques dirigides per personatges de renom com Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar o l’esmentat Guillermo del Toro.

Manresainfo.cat, 12 de novembre de 2009

7 de nov. 2009

Protagonistas del año

La cineasta Isabel Coixet, la atleta Marta Domínguez y el actor Arturo Fernández, entre los premiados por el programa de Punto Radio.

Otro años más, Onda Rambla y Punto Radio organizam la edición decimotercera de la entrega de los premios Protagonistas del Año, que reconocen a aquellos personajes que han destacado, dentro de su especialidad, durante el 2009.
La entrega de premios tendrá lugar el lunes 30 de noviembre a partir de las 12.00 horas en el Palau de Congressos de Catalunya. El evento, cuyo anfitrión es Luis del Olmo, estará acompañado del tradicional Botillo y contará con la presencia de más de 1.600 invitados. Es esta edición, Luis del Olmo presentará el acto junto a Judit Mascó.
Los personajes premiados en esta edición son:

LITERATURA

FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA

Por una excelente biografía como novelista, arropado con numerosos títulos de éxito y contar con muchísimos lectores que esperan con interés su próxima novela.

todo el artículo en:

La Verdad, 7 de noviembre de 2009

5 de nov. 2009

Un roman de quartier

S.V.

Un roman de quartier. Une enquête de Mendez
Francisco González Ledesma
Traduit de l'espagnol par Christophe Josse
L'Atalante, 2009

"Votre monde est en train de mourir, Mendez (...) cessez de croire à ce qui a disparu".
Pourtant, on va encore avoir besoin de lui. Lui, le vieil inspecteur à deux doigts de la retraite, "autant dire que je suis à deux doigts de l'état post-mortem", se demande bien pourquoi on fait appel à lui.
"Parce que vous connaissez les rues. Vous traînez encore ça et là, vous discutez à droite et à gauche, vous faites la queue chez les coiffeurs pakistanais et vous allez aux enterrements des vieux syndicalistes, des chanteurs de chorale et autres vedettes locales" lui répond Monsieur M., le commissaire principal.

Alors Mendez va se mettre au boulot et faire ce qu'il sait le mieux faire: ramper, traïner là où plus personne ne va, là où ceux qui restent sont au seuil de la mort. Il va piquer des sprints d'au moins cinq mètres pour crocheter, poumons en feu, cette vieille frappe qui usinait sous Franco. Il va offrir des fleurs aux putes sans âge planquées dans des maisons bourgeoises qui, après avoir lutté avec toute leur dignité contre un cancer hargneux et tenace, voudraient pouvoir jeter l'éponge avant de se liquéfier totalement.

Mendez a des alliés. On a les alliés qu'on mérite.
Monsieur Carrasco, par exemple "illustre patron d'un illustre bar". Mis en retraite anticipée par une boîte aux objectifs ouvertement opportunistes, il avait ouvert ce bar qui ne pouvait s'appeler que L'Anticipée.
On y servait du café, divers rafraîchissements, des plats maison, de la bière locale et des orujos à l'authenticité "vérée puisque livrés de Galice par un compatriote, et décorés d'une estampille.
La presse est avec lui! Amores a dû se recycler dans la radio. La concentration capitaliste, c'est-à-dire la fusion financière et cérébrale, conduit à ce qui'il y ait de moins de journaux et de plus en plus d journalistes. "Voilà pourquoi je bosse à la radio comme vacataire, m'sieur Mendez (...) Et comme je ne peux pas causer de la libération de la femme ni de l'émancipation ouvrière puisque c'est chose faite d'après le Gouvernement, dites-moi s'il y a du nouveau dans l'affaire du cadavre de l'immeuble promis à la démolition".

D'autre part, il a la connaissance des lieux et un sacré savoir-faire!
"-Tu aurais dû voir que je surveillais l'immeuble. C'était facile à repérer.
-J'ai pas fait gaffe. Comment vous étiez déguisé?
-En fils de pute, crache Mendez, comme ça je passe inaperçu".

J'avoue être un inconditionnel de Mendez en particulier, des romans de Ledesma en général. J'y trouve tout d'abord une truculence qui me réjouit. La vigueur de son style a de quoi réveiller les morts les plus sceptiques. Son regard sur l'histoire de sa ville, Barcelone, est fait d'ironie et de raillerie. Il est acerbe, incisif, juste.
En même temps, il pleure de nostalgie pour une ville pleine de vie et d'humanité qui laisse inexorablement la place aux intérêts commerciaux, financiers, aux lobbies de l'immobilier. Et Mendez, Ledesma, n'y peut rien.
En même temps ses romans truffés de petites gens sont d'une grande sensibilité. Ces personnages complètement paumés, perdus, décalés au milieu des requins me sont proches.
J'apprécie quand le flic prend le petit délinquant par l'épaule, regarde à droite puis à gauche, et le laisse filer en lui promettant une volée monumentale s'il le surprend à nouveau à forcer un attaché ciasse.

Et toute cette humanité si présente dans le livre comme dans toute l'oeuvre de Ledesma n'empêche pas l'auteur de nous gratifier d'une histoire fantastique de tueur à l'américaine, avec un final à vous couper le souffle.
Encore un chef-d'oeuvre de Francisco Gonzalez Ledesma.
Lisez ce bouquin. C'est vraiment que du bon!

La vaque qui lit, 105, novembre 2009

2 de nov. 2009

Un roman de quartier

Olivier Verstraete

Le thème de la vengeance est récurrent dans le roman noir et cela hier comme aujourd’hui et sûrement demain. La vengeance est d’autant prégnante et renforcée quand il s’agit d’un père voulant venger la mort de son fils et de sa femme lors d’un braquage qui a mal tourné. Sur fond de Catalogne, Francisco Gonzales Ledesma développe ce thème dans un roman de quartier, son dernier livre paru aux éditions de l’Atalante.
Revoilà Mendez, le policier barcelonais, inusable, inébranlable, toujours en marge de la procédure qui cette fois-ci enquête sur le meurtre d’un homme retrouvé abattu dans son appartement. Omedes, c’était son nom, n’est pas ce que l’on peut appeler un modèle à suivre. Il semblerait mieux qu’il était en mission nettoyage définitif et que sa victime présumée, Miralles, ait revêtu les habits de punisseur. Mais au-delà de la résolution de l’enquête, que cherche à faire
Mendes? Protéger l’agresseur? Le punir? Protéger Eva, celle qui accompagne Miralles et qui était la protégée d’Andrade, unvieux flic barcelonais aujourd’hui disparu?
Nous voici ici dans le ventre de la capitale catalane, Barcelone, que Ledesma connaît sur le bout des doigts, dans ces quartiers populaires où le castillan est banni. Les amateurs de Ledesma en général et de l’inspecteur Mendes en particulier ne seront pas déçus. Le ton,le style et l’humour décalé de son personnage, Ledesma n’a rien oublié. Il arrive aussi à brouiller les pistes du lecteur en intercalant plusieurs récits dans son roman, quitte à parfois dérouter. Mais ces détours prennent des parfums de succulentes déambulations dans la ville de Gaudi sans prendre la casquette de tour operator.
Encore une fois un bon Ledesma qui a été primé en Espagne, Un roman de quartier prend les contours au sens noble du terme de roman populaire, rendant hommage à ces quartiers de mille histoires pouvant faire l’objet d’un roman de quartier.

Radio Cité Vauban (RCV), 2 novembre 2009

1 de nov. 2009

Francisco González Ledesma

La pasió amorosa és la més cruel i absorbent perquè implica la desaparició de l´altre

Víctor Alexandre

Per damunt de les pel·lícules de F.W. Murnau, Tod Browning, Terence Fisher o Werner Herzog, el gran referent cinematogràfic entorn la figura de Dràcula és el de Francis Ford Coppola. Sobre aquesta visió del personatge i també sobre les seves particularitats conversem amb l'escriptor Francisco González Ledesma, autor del llibre La ciutat sense temps -publicat amb el pseudònim d'Enrique Moriel- en què el protagonista és un vampir altament singular.

La recent publicació de Drácula, el no muerto, de Dacre Stoker, nebot besnét de Bram Stoker, creador del personatge l'any 1897, ha revitalitzat el mite de Dràcula situant la història en els 25 anys posteriors al final de l'original. És a dir, que tots els personatges que van sobreviure en aquella -el doctor Van Helsing o el matrimoni Jonathan i Mina Harker- apareixen aquí de nou, per bé que l'autèntic protagonista és Quincey, el fill de Jonathan i Mina.
En el llibre hi ha col·laborat també l'historiador Ian Holt, autor del guió d'una adaptació cinematogràfica que, pel que sembla, està coberta per un tel de misteri malgrat que l'havien d'interpretar Javier Bardem, Monica Bellucci i John Hurt.

Quina opinió et mereix el Dràcula de Francis Ford Coppola?
M'agrada força. Recordo que vaig anar al cinema amb un cert escepticisme, perquè ja de petit buscava les pel·lícules sobre Dràcula. Les de Bela Lugosi, per exemple, i tots aquells clàssics del gènere. Però no m'acabaven de fer el pes. No és que sortís desenganyat de la sala, però el resultat el trobava sempre una mica pobre. De fet, el setanta per cent de l'èxit comercial d'aquelles pel·lícules provenia de la suggestió de l'espectador. En canvi, en el Dràcula de Coppola passa tot el contrari, fins al punt que va vèncer el meu escepticisme en un noranta per cent. Té uns efectes especials esplèndids, una interpretació d'alt nivell, una ambientació... Bé, de l'ambientació en discrepo una mica, per bé que comprenc que avui dia tot allò que té a veure amb el món dels vampirs està molt gastat, ja els hem vist de tots colors al cinema, i això obliga a exagerar- ne alguns aspectes per cridar l'atenció.
En aquest sentit, crec que Coppola va exagerar intencionada i justificadament l'ambientació sobre coses que l'espectador ja sap.
És a dir, que jo, per exemple, vaig tenir la sensació que veia una cosa nova dintre d'un món que ja coneixia, d'un món antic però que se'm revelava totalment nou. És una gran pel·lícula.

Tot i això que dius, la pel·lícula es presenta més com Dràcula, de Bram Stoker, que no pas com a Dràcula, de Francis Ford Coppola, per desig del mateix Coppola. Sembla com si Coppola, amb això, volgués dir-nos que la seva és la pel·lícula definitiva sobre la novel·la original de Bram Stoker. De tota manera, ni el pròleg ni el final guarden aquesta fidelitat.
És cert, no la guarden.

No ho dic pas en sentit negatiu.Tampoc no penso que una pel·lícula hagi de ser fidel a un llibre. Entre altres coses perquè per a fidelitat ja hi ha el llibre en si mateix.
Exacte. Estic d'acord amb tu. Sempre he pensat que hi ha un llenguatge literari i un llenguatge cinematogràfic. Jo ho he viscut, això. A mi m'han adaptat alguna novel·la al cinema, com ara Crónica sentimental en rojo, de Francesc Rovira Beleta, i sempre he pensat que el llenguatge literari i el cinematogràfic no són equivalents. És a dir, que el que tu veus a través de les pàgines d'un llibre no necessàriament ho has de veure de la mateixa manera en una pantalla, per la senzilla raó que el realitzador cinematogràfic ha de gaudir de llibertat absoluta. Per tant, acceptant aquest fet, és lògic que la pel·lícula no s'ajusti a la font literària. Per altra banda, hi ha un factor que no hem d'oblidar, i és que la figura de Dràcula és una figura en part històrica i en part mítica. Cosa que fa que no se sàpiga exactament quines són les seves característiques ni quina tipologia sentimental té. Per això les variants que hi introdueix Coppola em semblen del tot justificades per poder-lo dotar de contingut.
Per fer un Dràcula que xucla la sang i que al final el maten no val la pena posar-s'hi. Aleshores estaríem parlant d'una pel·lícula de bons i dolents i res més. Crec que Coppola dóna al personatge una dimensió sentimental, i les variacions introduïdes per James Hart, el guionista, les trobo molt ajustades.

A començament dels anys noranta, vas escriure una història per trameses per a La Vanguardia que l'any 2007, sota el pseudònim d'Enrique Moriel, vas recuperar en la novel·la La ciutat sense temps. En aquesta novel·la el protagonista és un vampir nascut segles enrere en un bordell de Barcelona.
Sí, però vaig prescindir de les referències a Dràcula. Quan escric, intento no deixar-me influir per cap personatge preexistent. En el cas de Dràcula, evidentment, el personatge ja existia i no podia dir que havia creat res.
Passa, però, que la idea que vaig tenir per escriure la novel·la era completament diferent. Jo partia de la base de l'angúnia de la immortalitat. És a dir, una de les coses que he pensat sempre és com n'ha de ser, de terrible, la immortalitat. Tots aspirem a aconseguir-la, però imagina't com deu ser saber que veuràs morir els teus fills, els teus néts, la teva parella, els teus amics... Això significa que continuaràs patint. Per això tinc tan ficada a dintre aquesta angúnia de la immortalitat i ja feia temps que havia pensat crear un personatge que és immortal.
Es tracta d'un vampir que viu tota la història de Barcelona. Neix, com has dit, en un bordell de la Barcelona vella, d'aquells que encara queden, com ara La Carassa, amb la figura d'un home rialler que indicava que allà hi havia dones també rialleres. El meu personatge era fill d'una meuca i d'un mariner -un mariner d'aspecte força estrany- que al principi no sap que és vampir. Ho descobreix quan arriba a la pubertat. L'encant d'aquest vampir, tanmateix, és que travessa la història de la ciutat, des de l'Edat Mitjana, i en coneix els protagonistes: els virreis, el comerç amb esclaus al Portal de l'Àngel, la revolta dels segadors, l'atemptat del Liceu, l'assassinat del president Companys, la Barcelona moderna, la Barcelona olímpica... El fil conductor, per tant, és la immortalitat del protagonista, com a testimoni de la història de Barcelona.

Et felicito de debò. Em sembla un recurs narratiu formidable.
Moltes gràcies.

Abans parlaves de l'impacte visual del Dràcula de Coppola, però deixant de banda les imatges de gran poder hipnòtic que tenia i el fet que se servís una mica dels pintors surrealistes i simbolistes, creus que Coppola té un punt de vista clar amb relació a la història que narra? Ho dic perquè sembla que toca moltes qüestions, però no arriba a prendre partit per cap d'elles d'una manera clara.
La pel·lícula, certament, és una barreja de moltes coses, però potser aquest és el seu encant. En primer lloc, hi ha un fet històric, en aquest cas sentimental, perquè la figura històrica de Dràcula -en el sentit que pugui ser històrica, atesos els dubtes- data del segle XV i ve de Vlad III, príncep de Valàquia, l'actual Romania, conegut com l'Empalador perquè es dedicava a empalar els seus enemics i era un individu d'una crueltat extrema, fins al punt que ha passat a ser l'encarnació del mal. Jo crec que la primera llibertat que Coppola es pren és recordar-nos una mica el personatge de Faust, l'home que ven la seva ànima a canvi de la immortalitat per poder venjar la seva promesa morta. I a partir d'aquí, l'aspecte sentimental predomina en tota la pel·lícula, en el decoratiu i també en el cultural. Tots els llocs que el vampir visita estan magníficament reproduïts, tots els ambients de civilitzacions ja mortes tenen una gran versemblança.

Un aspecte que podem trobar a la novel·la de Bram Stoker i que també es manifesta a la pel·lícula és el magnetisme sexual de Dràcula i el poder irresistible que té sobre les dones, que es donen a ell sense oferir-li la més mínima resistència. De fet, aquest és un dels elements que han seduït el públic des de l'origen del personatge.
Això també es produeix en les dones. D'aquí ve el terme vampiressa. Les vampiresses també tenen un atractiu irresistible per als homes. Hi havia una pel·lícula protagonitzada per Paloma Picasso, ensenyant molta cosa, per cert, en què vèiem una comtessa que vivia de la sang de les seves donzelles.

Ah, sí, la comtessa sagnant Elisabeth Báthory que, segons es diu, va torturar i matar més de sis-centes noies. La pel·lícula es deia Contes immorals, del polonès Walerian Borowczyk.
Exacte, aquesta. Doncs, pel que sembla, aquesta comtessa tenia força èxit entre els homes. El vampir, efectivament, per la seva pròpia naturalesa, ha de tenir èxit entre les dones. En primer lloc, a la dona li agrada el misteri i tot allò desconegut. Bé, el misteri ens atreu a tots, però en la dona, que és més sentimental que l'home, això provoca una fascinació especial. Dràcula és un gat vell i molt savi. Ha viscut en diferents cultures, ha conegut moltíssima gent i, per tant, sap prémer tots els ressorts sentimentals de la dona.
I, per altra banda, no oblidem que Dràcula, fonamentalment, és un ésser hipnòtic. Això vol dir que quan està davant d'una dona la sotmet a la seva voluntat amb una facilitat que ja voldríem tu i jo. Ha, ha, ha! Sense fer cap mal, oi? Però ens donaria una gran facilitat a tots dos... Ha, ha, ha!

Encara que només fos unes horetes a la setmana... Ha, ha, ha! En realitat Dràcula es pot llegir de moltes maneres i probablement totes serien encertades, perquè al mateix temps que és una terrorífica història d'amor, una història gòtica, hi ha altres elements com la lluita entre el bé i el mal, la lluita entre la llum i les tenebres, l'atracció per tot allò que la societat victoriana considera immoral i també, segons com es miri, els conflictes que generava l'emancipació sexual de les dones alliberades.
Sí. Dràcula és un mite i, com a mite, admet moltíssimes variants. I totes elles legítimes. Jo, en la meva novel·la, el vaig tractar com un mite històric i cultural per descriure el passat de Barcelona, però també pot servir per explicar els canvis de la societat, l'alliberament sexual de la dona, el poder de seducció. És a dir, que, com tots els mites, pot ser utilitzat de moltes maneres. Passa el mateix amb els símbols religiosos. Entre Dràcula i els mites culturals i religiosos hi ha una gran relació i, en conseqüència, dintre d'això hi pot haver també una gran llibertat per donar diferents interpretacions. Vull dir que totes les lectures que el mite pugui admetre són legítimes.

Des d'aquest punt de vista, per tant, què seria més important en la història, l'efecte que Dràcula causa en les dones o l'efecte que provoca en els homes a conseqüència dels seus poders sobre les dones?
Si jo fos una dona potser et contestaria d'una altra manera. Però com que sóc un home, crec que el més important de Dràcula, per bé que no té sexe, és el seu poder com a seductor de dones i com a personatge ple de sentit oníric i subjugant en el món femení. I això ens porta a un terreny interessantíssim, que és el de la seducció i l'amor sense intervenció directe del sexe.

Aleshores es pot entendre el vampirisme despullat de tota la seva simbologia sexual?
Jo crec que sí. El vampir és un ésser asexuat que no empaita la possessió sexual, empaita una altra mena de possessió. Una possessió mental, en primer lloc, i també una possessió nutritiva, en la mesura que la sang pugui ser-ho. Tot això no té res a veure amb el sexe.

Sí, sí, és clar. Jo em referia a la simbologia que l'envolta. És a dir, a l'èxtasi que provoca en la víctima, les mossegades al coll, el caràcter fàl·lic de les estaques...
Ah, ja t'entenc.. Bé, donar la sang i, en certa manera, lliurar la vida no deixa de ser una mostra de possessió. Sempre s'ha dit que la passió amorosa, que és la més noble que existeix, és la més cruel i absorbent perquè implica la desaparició o absorció de l'altre.
La identificació de dues coses que tu dónes però que també absorbeixes. Per tant, no deixa de ser un joc que té una certa crueltat.
I no diguem quan, a més a més, hi intervé la gelosia en els termes “o seràs meva o de ningú”. Em refereixo al fet que no vols la felicitat de l'altre, vols que sigui feliç amb tu o que no ho sigui amb ningú. Aquesta simbologia també queda molt incorporada a Dràcula com a representació de la possessió, per bé que apartada del sexe. Una altra cosa és que un productor o un director, per donar més atractiu comercial al seu film, destaquin alguns elements sexuals que cridin l'atenció del públic i que estiguin en la línia més audaç de les pel·lícules actuals. No hi dono cap altre significat.

Les víctimes de Dràcula queden seduïdes pel seu magnetisme o, si més no, per l'èxtasi que ell, en principi, garanteix, però no pot ser que allò que veritablement les fa seves sigui una cosa molt més abstracta, com ara el pas a la immortalitat?
Crec que les víctimes no pensen en la immortalitat. Si tu et fixes no sols en aquesta pel·lícula, sinó en totes les pel·lícules que s'han fet sobre Dràcula, la víctima no és conscient de la seva immortalitat. No la busca. Es troba amb ella i, justament, si fos conscient que està adquirint aquesta immortalitat, no l'acceptaria. Reconec, tanmateix, que en el moment que s'adona que és immortal, experimenta una certa alegria satànica. En això estic completament d'acord.
Però per a mi aquesta alegria no està lligada al sentiment de la immortalitat que la víctima contaminada pot adquirir.No crec que això li produeixi cap alegria ni tampoc que en sigui gaire conscient.

Potser en un intent d'actualitzar la seva pel·lícula, Francis Ford Coppola ha dit que quan el promès del personatge que interpreta Winona Ryder lluita contra Dràcula perquè no la posseeixi, està fent el que faria qualsevol heroi en les mateixes circumstàncies: lluitar contra el perill de la sida. Què n'opines?
No. Això ho trobo una mica rebuscat, eh? Jo, aquesta interpretació no l'he feta mai.Trobo que no té ni cap ni peus relacionar amb els temps de la sida una obra amb tants anys d'antiguitat i que és una passió clàssica amb un personatge literàriament antic i venerable.
Em sembla una interpretació bastant fora de lloc, per part de Coppola, francament. Es nota que potser vol revestir la seva pel·lícula d'una cosa que no té i que, a més, no li cal.

Aquestes són manifestacions de Coppola: “El lesbianisme, els sadomasoquisme i el bestialisme són aberracions de la sexualitat, això fa que la història de Dràcula sigui més real avui dia que quan va ser escrita, perquè en l'era de la sida la gent no se sent lliure fent l'amor, i les modes i la cultura fan que la gent s'interessi en el sadomasoquisme i en totes aquelles coses que són quasi un substitut del que en realitat és el sexe, que és fer l'amor”.
Doncs trobo que això també està fora de lloc i que dóna una visió més aviat estrambòtica d'una obra cinematogràfica que és magnífica per si mateixa.

Tu creus que el lesbianisme és una aberració sexual?
En això entraríem en una discussió molt llarga.

Fixa't que Coppola lliga lesbianisme amb sadomasoquisme i bestialisme.
Hi ha un llibre de Luis Antonio de Villena que es diu El libro de las perversiones, que recomano a tothom, en què es planteja aquesta pregunta: el lesbianisme, l'homosexualitat i el masoquisme són perversions? Doncs bé, la resposta que dóna i que jo també dono és que no són perversions. Tant per a l'autor del llibre com per a mi, tota activitat sexual que sigui feta amb consentiment de l'altre, sense violència, practicada amb llibertat i sense arribar a extrems clínics, com ara el sadomasoquisme, no és una perversió. En canvi, tot allò que sigui fet amb violència, amb el desig de fer mal i amb manca de llibertat per part del receptor, sí que és una perversió, perquè atempta contra la dignitat d'aquest últim. Ara bé, si dues dones o dos homes s'estimen, podem discutir l'aspecte moral de la qüestió, i aquí hi caben totes les interpretacions, però en cap cas, d'aquest amor, se'n pot dir perversió. Es tracta simplement d'una activitat sexual que, si és compartida, pot ser feta perfectament amb alegria i amb un sentit legítim. L'amor, al capdavall, no ha d'anar necessàriament adreçat al sexe contrari, per més que l'heterosexualitat a mi em sembli la cosa més normal. Entenc que no tothom ha de ser com jo.

Dràcula és una història que incorpora sexe, erotisme, passió, amor, religió, romanticisme..., però també és una història de terror. Tu diries que el Dràcula de Coppola combina bé tots aquests elements?
Els combina bé, però el terror és la part menys important. Al començament d'aquesta conversa tan agradable que estem tenint ja he dit que jo estava acostumat al Dràcula com a element terrorífic fonamental. Per exemple, en Bela Lugosi, que ja he esmentat i que és un dels Dràcules més clàssics, accentuava tots els elements terrorífics del personatge, perquè del que es tractava era de fer por a l'espectador. Però com que tot això ja està superat, el Dràcula d'avui dia s'ha de guarnir o culturalitzar. Per això, en el Dràcula de què parlem hi entren una quantitat d'elements de diverses cultures i civilitzacions que no tenen res a veure amb el terror. És a dir, la pel·lícula de Coppola impressiona, té uns efectes especials que són molt difícils d'oblidar, deixa l'espectador força encaixat i hipnotitzat a la butaca, però no fa por. Jo no sé com seran les seqüeles que vinguin darrere, el que sí puc dir és que quan vaig veure el Dràcula de Coppola vaig fer el següent experiment. Em vaig dir: “Imagina't que ara tens catorze anys, que és l'edat de la por. Et faria por aquesta pel·lícula?”. I la resposta va ser que no. M'inquietaria, això sí. Em produiria una por molt més subtil, una suggestió..., però no pas por en el sentit de basarda o de paüra.

Qualificaries de meravellós, el pròleg del film?
De meravellós potser no, perquè és un mot que cal emprar amb molta cura, però sí de molt bo. És un pròleg boníssim que m'agrada molt.

Què n'opines, del treball de Gary Oldman com a Dràcula després d'haver vist el personatge amb els rostres de Bela Lugosi, de Christopher Lee, de Frank Langella, de Klaus Kinski...?
Em sembla esplèndid. I el de Winona Ryder, en el doble paper d'Elisabeta i de Mina, també. Dràcula és un personatge d'una gran subtilesa i d'un cert candor. És un individu molt canviant, que fa moltes coses diferents i totes les fa bé. Ens mostra el personatge totalment despullat, autèntic, sobretot a les escenes del castell. Serà difícil que aparegui un treball cinematogràfic especialitzat tan bo com aquest.

Un altre personatge importantíssim, potser més a la novel•la que al film, és el del doctor Van Helsing, que és una mena de Sherlock Holmes.
Sí, en aquest cas em sembla també molt bo el treball d'Anthony Hopkins. Fa que no sàpigues què t'interessa més, si Dràcula o l'enemic de Dràcula. És un element molt suggestiu de la pel·lícula i un dels grans encerts de Coppola.
Ha estat molt agradable conversar amb tu sobre aquest mite de la literatura i del cinema ara revifat per la família Stoker.
M'ho he passat molt bé i espero que en tornar a casa no em trobi cap vampir.

O vampiressa...
Ha, ha, ha!

Benzina, 40, novembre de 2009

30 d’oct. 2009

No hay que morir dos veces

¡Tremendo libro! ¡Tremendo! Me ha enganchado hasta el punto de que en alguna ocasión he estado a punto de pasarme mi parada de metro. Claro que esto me pasa a menudo...
Resulta que hace unos días me apunté a un club de lectura. No tengo mucho tiempo, pero se reúnen solamente una vez al mes y me dije a mí misma que a eso sí que podía llegar (veremos). Entre las actividades culturales del barrio van a traer a Ledesma a una biblioteca y en cada club de lectura de la zona se está leyendo una de sus novelas; esta es la que nos ha tocado a nosotros y con la que me estreno en el grupo.
Ledesma es un importante representante de la literatura negra de este país. Cuando empecé el libro, de hecho, me llamó la atención la sequedad de la narración, directa y descarnada, que no deja un momento de respiro (recordemos que todo mi contacto con el género se reduce prácticamente a las gracietas de Petra Delicado). Sin embargo, al cabo de unas pocas páginas no solo me había acostumbrado, sino que estaba sumergida de lleno en la trama y en el estilo. Mi personaje favorito es sin duda el protagonista, Méndez, un policía duro, de los que han pateado la calle y saben más que las ratas viejas, venido a menos en el cuerpo policial quizá por sus métodos poco ortodoxos. Detrás de toda esa fachada Méndez tiene un corazón que no le cabe en el pecho y por eso se ha ganado mis favores.
Por lo demás, la trama estremece, engancha y no es facilona, aparte de que me tuvo al borde de la silla en más de una escena. Cuando hoy lo he terminado en el metro casi me he echado a llorar. No me diréis que con todo esto no os vais a animar a leer esta novela...
Título: No hay que morir dos veces Autor: Francisco González Ledesma
Fecha inicio: 22.10.2009 Fecha fin: 30.10.2009

Halcombe, 30 de octubre de 2009

21 d’oct. 2009

Detectives en la guantera, 14: Méndez

El policía más procaz de España y Jerez vive en el Barrio Chino (ahora dicho Raval) de Barcelona. Su territorio linda con el Paralelo y las Ramblas. En su hábitat el aire es tufo y los alimentos llevan en su interior la legionela, la salmonella y otros nombres que podrían ser apodos de fulanas. Es Méndez, el intratable. El tipo que pasea con un pistolón de antes de la guerra y que utiliza tan de cuando en cuando que precisaría de una buena limpieza al inicio de cada novela.

Amó a todas las putas de la calle Mayor de las Ramblas, y alrededores. Se codea con lo más granado de la aristocracia del barrio. Pero el más canalla de la policía tiene corazón. Y halitosis, fijo. Méndez es un espécimen que mezcla lo rancio de la policía franquista con el desengaño de los ochenta, el pasmo de los noventa y un romanticismo premoderno, en sus postreras aventuras, que le convierte en un ser tierno por dentro, duro por fuera, y no es una adivinanza.

Nació de los mejores delirios literarios del enorme Francisco González Ledesma. Al principio como un secundario de lujo, y luego (a codazos con una copa de orujo barato en la mano), se hizo con serie fija. Desde su aparición estelar de starring en Las calles de nuestros padres, y su asentamiento en la planetaria premiada Crónica sentimental en rojo, nos ha concedido la gracia de su presencia en cinco historias subsiguientes y una serie de relatos cortos.

Francisco González Ledesma es una de las joyas de larga duración de la literatura española. Fajado en las novelas del Oeste, aquellas de intercambio en los quioscos cuando el libro era una materia de reciclaje de los sueños vital, y bruñido en el periodismo, forma parte principal de la nómina de autores negros barceloneses. Hombre versátil, une a las profesiones dichas la de abogado. Con Vázquez Montalbán y Eduardo Mendoza establece el triunvirato de la Barcelona de las realidades, la de un esperpento con regusto a pasodoble (aunque pudiese compartir un segundo triunvirato con Andreu Martín y Giménez Barlett). Carvalho, hombre mucho más serio haría el papel del Aramis de este trío. Al Innombrado de Mendoza no le cabría otro papel que el del juerguista y pendenciero Porthos. A Méndez, inexorablemente, le queda el papel de Athos, viejo curtido, herido por el amor imposible, pero ¿y qué?

Esas barcelonas paridas en los libros de esta terna tienen en común el paisaje retorcido y en desbandada de los barrios antiguos: sea Raval o Poble Sec. Lindan con el Exaimple de la burguesía melosa y sin humor y el restaurante exótico regentado por pijos que se dan ínfulas. Tienen siempre por delante, y por detrás, un antes y un después del año 92, y conservan el amor por los cuchitriles donde sirven callos, por el vino en porrón y los orines que mantienen en pie los vetustos edificios. A esas barcelonas se unen, sin remedio y para siempre los escenarios de Marsé. Inolvidables.

Méndez, entre Aramis-Carvalho y Porthos-Innombrado, goza de uno y otro carácter. La canción cheli española debería rendirle pleitesía. En los textos de Ledesma rezuman retahílas, de la misma leche poética que ha chupado Joaquín Sabina. Porque Madrid es también, en los tres casos nombrados, un referente esencial para un polaco. Ricardo Méndez es el tipo que vimos girar la esquina del barrio, el policía que debió atender a Puig Antich, el padrino que todo ángel con cara sucia debería tener.

La lista de secundarios sería interminable: como esos créditos que nunca acaban al final de una película y que nos impulsa a abandonar el cine aunque seamos capaces de aguantar hasta el cartelito de “second unit”. La Superioridad, el jefe de turno (han sido muchos los jefes que ha tenido Méndez, y todos terminaron por enviarlo a investigar los tocamientos masculinos en los urinarios públicos) varía y desvaría. Burgueses y advenedizos, chorizos recién salidos de la Modelo, padres justicieros que amamantan una venganza. Los periodistas son personajes inevitables (de casta le viene al autor) y entre ellos destaca Amores, quizá el personaje con más mala suerte del firmamento literario. Mala suerte que se adereza habitualmente con el hallazgo de un cadáver cuando a punto está de mojar la minga por lo baratuno.

En escena, personajes desdichados -casi todos ellos-, asesinos a sueldo con remilgos, contratantes inductores con mucho dinero y pocos escrúpulos, niñas asesinadas cuando deberían estar jugando a la comba, mujeres con un pasado enraizado en el maquis o un futuro a la sombra de Wad-Ras. Y casas de putas que ya no lo son y meublés que fueron, inmigrantes sustitutos del cañí maleante, chavales descarriados antes de pasar el sarampión, cafés-bodegas abiertos veinte y tantas horas al día y todas las de la noche.

Méndez vive, si puede aplicarse verbo tan dinámico, en la trastienda de un bar. Sufre alergia al aire limpio de la parte alta de la ciudad. Aún desconocemos como pudo sobrevivir a París y Egipto –sí, como Poirot, tuvo su crucero por el Nilo. Olfatea el terreno podrido donde debió transcurrir su infancia, si acaso Méndez fue niño alguna vez, en solitario: los compañeros de Méndez reniegan del viejo perro sarnoso que consideran más un aparador en comisaría que un camarada. Un tipo con clase, baja, pero clase: "sospechoso para los franquistas porque cuidaba de los rojos en la cárcel, sospechoso para los demócratas porque había sido policía franquista, sospechoso para sus jefes porque siempre actuaba por su cuenta, sospechoso para los jueces porque no creía en la ley, sospechoso para los macarras porque protegía a las putas, sospechoso para las putas porque éstas no acababan de creer en lo de su impotencia y temían que se presentase hecho un tigre."

Ledesma conserva una formidable pluma con más de ochenta años. Látigo del poder, cirujano de la podredumbre y la injusticia, segador de la ambición inmobiliaria, de la negra araña de la Iglesia y taladrador de la costra capital con dosis de acracia. Méndez es el personaje modelo de esa novela negra que bucea en la crítica social, con desparpajo, mala leche y mucho dolor. Si atravesó el desierto del franquismo, ése que le inscribió en una lista negra –como un Dalton Trumbo a la española- de la censura y la prohibición, fue para llegar hasta aquí, para legarnos a un personaje imperecedero. En Francia lo veneran. En España, muchos quisiéramos ser sus hijos. O sus nietos.

Las novelas de Méndez:

Expediente Barcelona, como personaje incidental. 1983
Las calles de nuestros padres. 1984
Crónica sentimental en rojo. 1984
La Dama de Cachemira. 1986
Historia de Dios en una esquina. 1991
El pecado o algo parecido. 2002
Méndez. Serie de relatos, 2006
Una novela de barrio. 2007
No hay que morir dos veces. 2009

Cuadernos de Alfonso Salazar, 21 de octubre de 2009

20 d’oct. 2009

“Desde los cinco años quise ser periodista”

Francisco González Ledesma, escritor

Cualquiera de nosotros necesitaría vivir varias vidas para igualar en intensidad, éxitos y variedad la de Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927), un hombre de gesto adusto y espíritu afable que ahora, tras ejercer como autor de cómics, novelas del Oeste, abogado y periodista, recibe los reconocimientos literarios que la censura franquista le impidió obtener mucho antes. “Todavía pienso que al día siguiente lo haré mejor”, afirma el creador del comisario Méndez, que fue galardonado con el Premio Internacional de Novela Negra RBA cuando ya había cumplido los 80.

¿Cuál fue su primer empleo?
El primer dinero lo gané cuando tenía unos doce años. Me llevaba a casa recibos de una mutua de accidentes y rellenaba los datos de los abonados. Después, con 14 ó 15 años, escribí cuentos infantiles para un editor de Zaragoza que me pagó cinco duros. La tercera fase de esa primera etapa sucedió con mi entrada en una compañía de seguros. Acababa de empezar la carrera y me contrataron como escribiente. Durante un mes rellené recibos con letra de molde por 40 pesetas. Mi madre me animó a que lo dejara para que me centrara en mis estudios de Derecho.
Y sólo le hizo caso a medias…
Sí, porque empecé a escribir cómics para la editorial Bruguera y me hice un profesional. Incluso creé un personaje, el inspector Dan, que ha pasado a las antologías. Ese trabajo me hacía feliz.
Tras acabar la carrera, ejerció de abogado.
Sí. Fui abogado de la buena sociedad catalana y gané mucho dinero. Sin embargo, no era feliz, porque el abogado muchas veces no defiende su verdad, sino la del cliente. Yo sufría muchísimo cuando hacía de abogado defensor, porque era consciente de que bastantes personas de las que sacaba a la calle eran culpables, y eso me planteaba problemas morales.
¿Por eso decidió pasarse al periodismo?
No sólo por eso. Yo, desde que tenía cinco años, quise ser periodista. Tenía un tío, periodista de La Vanguardia, que me sacaba de la cama para ver la rotativa. Ese mundo de la noche me fascinaba… Si no ejercí antes fue por la censura, no quería ser un funcionario franquista.
Metido ya en un periódico, ¿le decepcionó la profesión?
No, gané poco dinero, pero fui tremendamente feliz. Esta profesión me ha permitido vivir dos vidas: la mía y la de la gente que conocía en la calle. Puede parecer una tontería, pero yo sentía que formaba parte de la historia de este país. Con Vázquez Montalbán y otros colegas creamos, en la clandestinidad, el Grupo de Periodistas Democráticos. Desde el principio, tuve muchas suerte: en el examen de grado saqué el número uno de mi promoción. Luego, llegué a ser redactor jefe en El Correo Catalán y en La Vanguardia.
¿Qué le enseñó su ‘alter ego’ literario, Silver Kane, el pseudónimo con que escribía novelas del Oeste?
Mi primera novela, «Sombras viejas» recibió el Premio Internacional de Novela, cuyo jurado presidía Somerset Maugham. Pero la censura la prohibió y me advirtieron de que, hasta que no muriera el Caudillo, no volvería a publicar. Fue entonces cuando Bruguera me propuso hacer novelas del Oeste, y así nacio Silver Kane, que me enseñó humildad y técnica. Al final, lo que empezó como una broma me llevó diez años. En aquella época estudiaba Derecho, escribía las aventuras del Oeste y, por las noches, me dedicaba a escribir para mí.

Infoempleo.com, 20 de octubre de 2009

12 d’oct. 2009

La dama de Cachemira, de Francisco González Ledesma

Poco a poco me voy leyendo, mejor es decir disfrutando todos los casos del inspector Méndez. Este libro lo cogí de prestado en la Biblioteca Pública. Y me ha vuelto a fascinar. Ya conté por aquí mi admiración hacia este personaje que se acrecienta al haber disfrutado de esta novela. Buena trama, reencuentro con anteriores personajes que aparecen a lo largo de la serie, todo tratado con un finísimo humor negro, con una visión tan negativa como real (y deliciosa) de la vida misma. En este caso Méndez (ya definitivamente el mejor inspector de novela de la historia de literatura hispana) se inmiscuye en un crimen al que llega por el robo de una silla de ruedas. La trama te atrapa, te deja exhausto hasta el final, con un capítulo de cierre digno de mención. Y la temible historia de el fulmine, que es para reír un rato muy sanamente. Debo hacer lo posible e imposible por leerme toda la serie de este inspector y por este mi blog os la iré desgranando. Y el asesino es.....(leánse la novela y lo sabrán). Editada por RBA.

Kebran, 11 de octubre de 2009

11 d’oct. 2009

Ledesma, «chef de bande» du polar espagnol

Jean-Marc Le Scouarnec
Festival. Jusqu'à ce soir à Toulouse Basso-Cambo.

En Espagne, on l'appelle «le chef de la bande». Un patronyme qui ne plait pas spécialement à Francisco Gonzalez Ledesma, 82 ans, Barcelonais pur jus et auteur de nombreux grands livres, polars et fresques historiques réunis. Ce week-end, l'auteur des « Rues de Barcelone » et de « Los Napoleones » participe au 1er festival Polars du Sud, au Forum de la Renaissance à Toulouse.
Entre deux signatures, cet homme petit et trapu, souriant et volubile, répond avec enthousiasme à quelques questions, lui qui restera indéfiniment attaché à « La Dépêche », « seul journal qui défendait la République, dans mon pays, en 1936 ».

Vous avez exercé de nombreux métiers avant d'être publié…
Je suis né dans un quartier très pauvre de Barcelone, près du Barrio Chino. J'ai découvert le monde criminel quand je suis devenu avocat. C'était un travail très difficile sous le franquisme : il n'y avait pas de véritables lois, juste les caprices des tribunaux. J'ai été défenseur dans des procès politiques ; j'étais désespéré, je n'avais aucune garantie. Et puis, j'ai défendu des riches. Je gagnais beaucoup d'argent mais je perdais mon âme. J'ai décidé d'arrêter.

Au bout de 20 ans, vous devenez journaliste à « La Vanguardia ».
J'ai écrit sur à peu près tous les sujets, y compris les faits divers avant de devenir rédacteur en chef. J'ai connu beaucoup de policiers de quartiers populaires et ce sont eux qui m'ont inspiré le personnage de Mendez, flic incorruptible qui restera toute sa vie un modeste inspecteur méprisé par ses supérieurs.

Le polar a-t-il été un moyen pour vous de parler de l'envers du décor sous le franquisme.
J'écris depuis l'âge de 17 ans mais je n'ai longtemps publié que des romans de gare sous pseudonyme. Pour le reste j'étais un auteur interdit dans un pays où le polar n'existait pas puisqu'officiellement, il n'y avait pas de crimes. A l'époque, on me considérait comme un « Rouge, catalaniste et pornographe » ! Ensuite, j'ai enfin pu m'exprimer, évoquer la Barcelone authentique, populaire, qui fait contrepoids face à une bourgeoisie très puissante.

Festival des littératures policières, jusqu'à ce soir au Forum de la Renaissance, métro Basso-Cambo. Tables rondes à 14h30 (polar français et histoire) et 16 heures (Montalban). Auteurs et signatures.

La Dépêche, 11 d'octobre 2009

2 d’oct. 2009

L'etern femení

Cinco mujeres y media
Francisco González Ledesma
Planeta, 2005

Francisco González Ledesma és un renegat. Nega i renega de la seua professió d'advocat per llançar-se en braços de la seua passió, l'escriptura. Aquesta, com una amant interessada i voluble, li concedí, a mans de ni més ni menys que de Somerset Maughan, la glòria del Premi Internacional de Novel·la de 1948, però la censura franquista, que el va titlar de "roig" i "pornògraf", va prohibir-la. És així com va accedir al més ínclit dels sacrificis per a un escriptor, la de renunciar a l'autoria. Sense nom, o amb el nom tapat de Silver Kane amb què escriuria una novel·la de l'oest per setmana per a l'editorial Molino, va signar guions per pel·lícules i còmics i va redactar cròniques periodístiques per als diaris de Barcelona.
A aquest fill de represaliat de Poble Sec li pot la literatura, des de ben menut, quan llegia els libres del seu oncle mentre l'aviació franquista bombardejava els barris humils de la Barcelona republicana i anticlerical. I això es nota a cada frase de cada novel·la de Ledesma, hi respirem la humitat que escorxa les parets de les fosques i estretes finques del Raval i que ha impregnat el caràcter ctònic dels habitants, sentim coure la cicatriu antiga de la injustícia que no coneix més perdó que la revenja, hi colpeja el batec de les dues Barcelones topant incessants una contra l'altra sense possibilitat de mescla ni síntesi, la Barcelona dels rics, Vallvidriera, Eixample, i la dels pobres, el Raval.
Hi ha però una connexió entre elles, oculta, clandestina: les dones que transiten entre els dos pols no sense deixar-s'hi trossos de la seua història i la seua dignitat. Vet ací el motor de la trama, el tema de la reflexió. Perquè hi ha en Cinco mujeres y media una profunda reflexió sobre l'essència femenina en termes de solidaritat, paciència, fe, intel·ligència, valor, compromís, un recurs natural renovable. Però compte amb qui les consideren un simple recurs que apropiar-se, dominar, tancar, assassinar, perquè aquests cauran destruïts per la seua poderosa capacitat per renàixer renovades de l'infortuni, de la seua privilegiada relació amb les forces de la natura i la història, de les veus dels morts que les manen d'acomplir la seua última voluntat de justícia, a elles, les dones, les úniques que escolten, que saben escoltar.
I testimoni d'aquest drama tan antic com el món, l'escèptic Méndez, el policia apartat de les tasques policials, un altre que ha renegat de tot menys de la tasca èpica que tota investigació comporta, el personatge negre més contundent de la novel·la criminal dels últims temps, una caracterització sublim, com podeu constatar en aquest retrat: "sospechoso para los franquistas porque cuidaba de los rojos en la cárcel, sospechoso para los demócratass porque había sido policía franquista, sospechoso para sus jefes porque siempre actuaba por su cuenta, sospechoso para los jueces porque no creía en la ley, sospechoso para los macarras porque protegía a las putas, sospechoso para las putas porque éstas no acababan de creer en lo de su impotencia y temían que se presentase hecho un tigre. Así, Méndez, así no puedes ascender".

Andrea Robles és molt negra i criminal, 1 d'octubre de 2009

29 de set. 2009

Cronica sentimental en rojo

Francisco Gonzalez Ledesma (Barcelona, 1927)

Premi Planeta 1984, aquesta novel·la negra conjuga el passat més esplèndid de l'alta burgesia de Barcelona, la decadència actual dels seus descendents i el rerafons dels barris baixos de la ciutat, en una trama que enganxa des del primer moment i on personatges magistralment definits ens condueixen a través dels aconteixements.

Mendez es un policia de la vella escola, absolutament irreverent i entranyable alhora, es mou a les clavegueres socials com peix a l’aigua i estirarà el fil d’aquest cas fins el final, amb una tenacitat més pròpia d’altres èpoques. Amb fina ironía i humor solapat el pitjor de la nostra societat passa per la ploma del autor, però deixant una escletxa oberta a la esperança.

Dèries, 29 de setembre de 2009

Incontro con Ledesma al Festival di Mantova

Alessandra Anzivino

Ledesma e la filosofia della strada.

Mendez, il poliziotto che si sporca volentieri le mani con la realtà da marciapiede dei bassifondi di Barcellona, è l’eroe seriale di Francisco Gonzalez Ledesma. Nell’incontro che si è tenuto a Mantova, nell’ambito del Festival letteratura, Ledesma ha parlato de suo personaggio come di un amico intimo, reale e vicino. Ha sviscerato la sua genesi e le sue caratteristiche, sollecitato da un pubblico attento e partecipe e dalle domande incalzanti di Luca Crovi.
Lo scrittore spagnolo ha indirizzato la discussione su un lungo viaggio a ritroso nella sua storia professionale e umana. Con emozione, ma senza ombra di retorica, ha affrontato il tema della censura franchista della quale fu vittima. Un periodo cupo e un’esperienza dolorosa, ma formativa e militante, durante la quale fu costretto a scrivere sotto uno pseudonimo con assonanze statunitensi novelle di avventure che costituirono, per sua stessa ammissione, la sua palestra letteraria e gli regalarono il gusto di raccontare storie.
La saga esistenziale del personaggio letterario Mendez affonda le sue radici nella profonda crisi emotivo/professionale di Ledesma, avvocato affermato e come si è lui stesso definito “milionario”, che sceglie, ad un certo punto della sua vita la verità della storia e della strada.L’”avvocato” Ledesma nella sua quotidiana pratica legale scopre che esiste un’insanabile frattura tra la legge celebrata nei tribunali e la giustizia della strada.
Capisce che esiste una mala fatta di fatterelli ridicoli puniti con severità ed enormi ingiustizie e crimini passati sotto silenzio in nome del denaro che tutto compra anche una legge addomesticata.Il giornalista e lo scrittore Ledesma si immerge dunque nella realtà della sua infanzia passata sulla strada e comincia a studiare le tipologie di sbirri da quartiere malfamato.
Mendez, secondo quanto detto dall’autore nell’incontro, è un mix felice di quattro poliziotti conosciuti in ambiti diversi.Il primo una sorta di guardia del corpo di un capitano fascista, il secondo un imbranato, il terzo una sorta di non violento che scaglia pietre contro i delinquenti e spara in aria. Ma è il quarto che sembra abbia dato l’imprinting più profondo per la costruzione del personaggio di Mendez.Un pezzo grosso della polizia spagnola che racconta le sue storie in una notte insonne trascorsa con Ledesma.
Racconti di strada e di ingiustizia, di carcerazioni illegali e di orribili delitti verso donne e bambini senza difese. Non c’è da stupirsi quindi che il poliziotto creato da Ledesma sorvoli sui piccoli crimini comuni e sia invece risoluto e senza freno nel punire delitti perpetrati verso la parte più indifesa che calca i marciapiedi dei quartieri più malfamati.
La novela negra ha dato allo scrittore spagnolo la possibilità di esprimersi con assoluta libertà e precisione sulla realtà dei fatti, e capire i meccanismi della creazione dei suoi personaggi induce il lettore ad un crescente entusiasmo nel rapportarsi ai suoi romanzi.Un noir sociale quello di Ledesma che, attraverso il suo lungo discorso, ha chiarito ai suoi lettori l’unico vero segreto per mantenere quel patto di veridicità della storia nei loro confronti:osservare e vivere sulla propria pelle le esperienze, mescolarle con i propri ideali e restituirle al lettore ammantate di mistero e ritmo.

Milano Nera, 29 settembre 2009

Nefandezze, umanità e amore visti dalla Rambla: Francisco González Ledesma

C’è una Barcellona che appartiene al passato e forse non è mai realmente esistita (o forse è l’unica vera) e che esce prepotentemente dalle pagine di un libro: “Storia di un dio da marciapiede” di Francisco Gonzalez Ledesma. La sua città inizia e finisce in pochi quartieri, la sua vita si snoda attorno alla Rambla ma soprattutto nel Barrio Chino, nei suoi locali, nel puzzo dei vicoli e nei suoi vini di pessima qualità. È la città-microcosmo del protagonista, l’ispettore di polizia Mendez, che pensa di non riuscire a sopravvivere fuori da quel quartiere e che invece - per seguire un caso terribile di morte dove c’è di mezzo una bambina - si troverà prima a Madrid e poi addirittura in Egitto. Ma scoprirà che anche laggiù, nella mitica terra dei faraoni, la gente in fondo è la stessa: sporca, crudele, vigliacca. Così sono i personaggi che si incontrano in queste pagine, siano essi killer spietati, separatisti dell’Eta, alti funzionari o ricchi borghesi.
In fondo, scopre Mendez, nessun posto è tanto diverso da quello popolato di disgraziati, delinquenti e prostitute nel quale lui vive e del quale si nutre e dove però i suoi occhi smaliziati e poco inclini allo stupore riescono ancora a commuoversi per lo sguardo di una bambina innocente: l’unica poesia possibile in questo mondo e l’unico motivo per cui valga la pena vivere.
Il libro è un perfetto noir nell’architettura e nei meccanismi (ci sono tutti i crismi, dal commissario che agisce al limite del legale alla suspense), ma Ledesma fa del genere soprattutto uno strumento per parlare della cosa che davvero gli interessa e vuole mostrarci: l’umanità e le sue (troppo spesso squallide) sfaccettature.

Il cinema secondo Crisss, 29 settembre 2009