Ana López Varela
Una boda con muerto, un asesino a sueldo que espía a su próxima víctima y una distinguida señora que recibe en su casa a tres individuos inquietantes. Tres misterios que confluyen en No hay que morir dos veces (Ed. Planeta).
La novela con la que Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927), gurú de la novela policiaca española, celebra los 25 años de la creación de su personaje, el inspector Méndez. Un tipo "un poco cínico, pues en realidad la novela negra ha de serlo. Creo que nuestra sociedad también lo es y hay que sobrevivirla con buena fe".
Este libro, que ayer presentó en Madrid, podría ser de los últimos de la saga protagonizada por el policía catalán. "No lo jubilaré nunca, al igual que yo tampoco lo haré, pero reconozco que cada vez es más complicado trabajar con él. Durante años no encontré temas interesantes, dignos de Méndez, y rompí muchos proyectos de novela" explica este abogado reconvertido en periodista.
La novela con la que Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927), gurú de la novela policiaca española, celebra los 25 años de la creación de su personaje, el inspector Méndez. Un tipo "un poco cínico, pues en realidad la novela negra ha de serlo. Creo que nuestra sociedad también lo es y hay que sobrevivirla con buena fe".
Este libro, que ayer presentó en Madrid, podría ser de los últimos de la saga protagonizada por el policía catalán. "No lo jubilaré nunca, al igual que yo tampoco lo haré, pero reconozco que cada vez es más complicado trabajar con él. Durante años no encontré temas interesantes, dignos de Méndez, y rompí muchos proyectos de novela" explica este abogado reconvertido en periodista.
Una carrera de peso
Ganador del Premio Planeta en 1984 por Crónica sentimental en rojo -la primera aparición de Méndez-, González Ledesma recibió en 2005 el Premio Pepe Carvalho en reconocimiento a toda su trayectoria.
UN POLICÍA ATÍPICO
'No hay que morir dos veces'
F. González Ledesma
Ed. Planeta
Todo el cuerpo espera que le llegue la jubilación. Mientras, tratará de resolver una intriga con las pasiones de siempre (venganza, lujuria y ambición) y trazas de terrorismo islámico.
ADN, 16 de abril de 2009

