30 oct. 2009

No hay que morir dos veces

¡Tremendo libro! ¡Tremendo! Me ha enganchado hasta el punto de que en alguna ocasión he estado a punto de pasarme mi parada de metro. Claro que esto me pasa a menudo...
Resulta que hace unos días me apunté a un club de lectura. No tengo mucho tiempo, pero se reúnen solamente una vez al mes y me dije a mí misma que a eso sí que podía llegar (veremos). Entre las actividades culturales del barrio van a traer a Ledesma a una biblioteca y en cada club de lectura de la zona se está leyendo una de sus novelas; esta es la que nos ha tocado a nosotros y con la que me estreno en el grupo.
Ledesma es un importante representante de la literatura negra de este país. Cuando empecé el libro, de hecho, me llamó la atención la sequedad de la narración, directa y descarnada, que no deja un momento de respiro (recordemos que todo mi contacto con el género se reduce prácticamente a las gracietas de Petra Delicado). Sin embargo, al cabo de unas pocas páginas no solo me había acostumbrado, sino que estaba sumergida de lleno en la trama y en el estilo. Mi personaje favorito es sin duda el protagonista, Méndez, un policía duro, de los que han pateado la calle y saben más que las ratas viejas, venido a menos en el cuerpo policial quizá por sus métodos poco ortodoxos. Detrás de toda esa fachada Méndez tiene un corazón que no le cabe en el pecho y por eso se ha ganado mis favores.
Por lo demás, la trama estremece, engancha y no es facilona, aparte de que me tuvo al borde de la silla en más de una escena. Cuando hoy lo he terminado en el metro casi me he echado a llorar. No me diréis que con todo esto no os vais a animar a leer esta novela...
Título: No hay que morir dos veces Autor: Francisco González Ledesma
Fecha inicio: 22.10.2009 Fecha fin: 30.10.2009

Halcombe, 30 de octubre de 2009