12 jul. 2005

La nueva Barcelona aparece en la última obra de González Ledesma

Mark Mills abandona el cine para escribir su primera novela

Javier Cuevas

El autor catalán Francisco González Ledesma visitó ayer la Semana Negra de Gijón para promocionar Cinco mujeres y media, un nuevo título de la colección de novelas que tienen como protagonista al inspector Méndez. En esta ocasión, Méndez se encontrará una ciudad muy cambiada, a consecuencia principalmente de las reformas provocadas por los juegos olímpicos y del fenómeno de la inmigración.
El conocido personaje es obligado a realizar tareas impropias de un policía, según adelanta su autor. "Le piden que vaya al entierro de una víctima explicándole que ya que no podemos proteger a sus hijas, por lo menos asistamos a sus entierros".
La novela supone un fiel retrato de los barrios bajos de la ciudad condal, una zona en la que sus habitantes sobreviven comiendo especialmente mal y en la que Méndez se encontraba en su hábitat natural. Sin embargo, "las mujeres a las que amó han ido muriendo y además se pierde en las calles de Barcelona". La novela parte de una violación y tiene varios misterios que su autor no quiere desvelar, como el de la media mujer . El desenlace se ejecuta con tres finales distintos.
El escritor es además uno de los candidatos al premio Hammett que otorga el certamen gijonés, por su anterior novela, Tiempo de venganza. "Trata de llegar al récord de tres, que tienen dos grandes amigos: Andreu Martín y yo", ironizaba ayer el director de la Semana, Paco Ignacio Taibo II.


CANSADO DE GUIONES

La carrera profesional del guionista Mark Mills ha dado un giro de 180 grados. Ha escrito los guiones de los largometrajes Inocencia robada y El misterio de Wells , y justo cuando considera que dominaba la técnica, decide pasarse a la literatura. "El proceso de hacer un guión se vuelve muy político y resulta cansado", reconoce.
El crimen de Amagansett es la primera novela de Mills y rechaza la idea de llevarla posteriormente al cine. "Ya no quiero saber nada más de ella. Dos años de trabajo son suficientes". El protagonista de la historia es un pescador vasco que encuentra el cadáver de una mujer flotando en el agua. Por el estudio de las corrientes, sabe que es imposible que se haya ahogado, por lo que comienza una investigación en Amagansett, un pueblo pesquero cercano a Nueva York en el que las costumbres se mantienen igual que hace 300 años.

La Voz de Asturias, 12 de julio de 2005