24 jul. 2009

Barcelona homenajea a su ‘hijo’ González Ledesma

Elogios de todos los colores. Este jueves el escritor Francisco González Ledesma ha descubierto, frente a su familia, admiradores y las autoridades locales, la placa que conmemora su nacimiento en la ciudad de Barcelona. En la calle Tapioles número 22 aprendió a vivir, a ser honesto y a empeñarse en su trabajo.
Que sea precisamente la calle Tapioles, además de ser la vía donde nació, tiene un gran significado literal para el autor. El personaje principal de su gran obra Expediente Barcelona, el comisario Ricardo Méndez recorre las calles de Poble Sec, lo que se ha traducido como un compromiso y un homenaje del escritor a las gentes de este barrio barcelonés.
González Lesma, además presidente de Cataluña de la APEI- PRTVI, se ha mostardo muy agradecido y emocionado por recibir esta placa homenaje en la ciudad que lo vio nacer.
Sobre el autor
Novelista precoz, se inició escribiendo guiones de cómics para la editorial Bruguera y novelas del Oeste que entrega a un ritmo de una a la semana, bajo el pseudónimo Silver Kane, lo que le proporciona oficio y recursos literarios, además de permitirle costearse la carrera de Derecho. Obtuvo en 1948, con solo 21 años, el Premio Internacional de Novela, instituido por el editor José Janés por su obra Sombras viejas y en cuyo jurado se encontraba Somerset Maugham y Walter Starkie. Sin embargo, la censura franquista prohibió su publicación, tildando a su autor de "rojo" y "pornógrafo", lo que le sumió en el silencio como novelista y le llevó a dedicarse primero a la abogacía y, después, al periodismo, en el Correo Catalán y, durante 25 años, en La Vanguardia, donde llegó a ser redactor jefe. Ambas profesiones le proporcionaron un buen conocimiento de la sociedad, de las calles de Barcelona, de los políticos y del mundo de las finanzas, que utilizaría en sus futuras novelas. En su tiempo libre, escribió Los napoleones (que también fue prohibida), Las calles de nuestros padres y Expediente Barcelona (finalista del Premio Ciutat de València, en 1983), sólo pudieron ser publicadas con la transición política a la democracia. En 1984 recibió el Premio Planeta por Crónica sentimental en rojo lo que le supuso notable popularidad y muchos ánimos para seguir escribiendo.
Su novela Expediente Barcelona fue traducida y publicada por la editorial francesa Gallimard, lo que le proporcionó un prestigio y éxito editorial en Francia muy superior del que goza en España, hasta el punto de que sus nuevas novelas aparecen publicadas antes en el país vecino. El protagonista de sus novelas, el comisario Ricardo Méndez, mezcla de escepticismo y pundonor, sigue los cánones del relato criminal. Méndez aparece por vez primera precisamente en Expediente Barcelona e inaugura una serie novelística que, junto a la propia ciudad de Barcelona, constituye el nexo central de sus novelas.
Otras obras forman parte de la carrera del escritor, como El pecado o algo parecido, Crónica sentimental en rojo, Una novela de barrio, Soldados , 42 Kilómetros de Compasión, Los símbolos, Historias de mis calles, entre otras.

Diariocrítico, 24 de julio de 2009