14 març 2010

"Tiempo de venganza", de Francisco González Ledesma

Parece mentira que Francisco González Ledesma, a sus casi 83 años (77 cuando escribió éste) sea capaz de sorprender de manera magistral con novelas como ésta. Si “El pecado o algo parecido” nos dejó una excelente impresión, “Tiempo de venganza” no le va a la zaga, puesto que comprende una novela costumbrista, urbana y negra en un mismo relato.
La novela, a pesar de tirar de abundante diálogo, lo cual la convierte en lectura fluida y dinámica, nace y crece con la peculiaridad de que cada capítulo está contado por uno de los personajes principales de la misma, hasta cuatro, que van pasando por las 319 pgs. de TDV mostrándonos la concepción, desarrollo y desenlace de lo que indica claramente el título del libro, teniendo, cómo no, la ciudad de Barcelona, en su pasado y su presente, como inescrutable telón de fondo del drama.
La trama es bien sencilla: dos viejos amigos, abogados, se confabulan para matar a un tercero al que consideran responsable de la violación y posterior suicidio de una amiga común de la juventud. Con tal premisa, acuerdan su muerte a través de un sicario que será el que realizará el trabajo sucio… La muerte inesperada de éste complica la situación y ambos amigos han de ocuparse personalmente de que la venganza se lleve a cabo.
Da la impresión de que, con una sinopsis así, la historia posterior no dará mucho de sí, o si lo da, es con abundante texto de relleno o “morralla”, como se suele decir en el argot literario… Nada de eso. Cada línea de “Tiempo de venganza” cuenta un detalle importante e imprescindible, en la que no sobra una sola palabra; al contrario, cada una de éstas enriquecen al texto convirtiéndolo en una lectura sumamente atrayente y difícil de abandonar.
Al contrario de lo que nos ha ido ocurriendo con otros autores nacionales de renombre, lo que hemos leído de Ledesma (tanto sus novelas "serias" como algunos de sus libritos como Silver Kane) nos ha satisfecho lo suficiente para seguir confiando en su trabajo, algo nada difícil de cumplir si tenemos en cuenta de que ya es uno de nuestros escritores de cabecera.

The Lone Freaker, 14 de marzo de 2010