16 oct. 1984

El periodista González Ledesma obtiene el galardón con una novela social sobre un crimen en Barcelona

El escritor Raúl Guerra Garrido quedó finalista con una narración de espionaje

El periodista Francisco González Ledesma ganó la 33ª edición del Premio Planeta otorgado anoche en un hotel barcelonés con su novela social La virtud o algo parecido (Crónica sentimental en rojo es su título original) que presentó bajo el seudónimo de Número Cuatro. El autor manifestó a este diario que la novela se centra en la investigación de un crimen inexplicable acontecido en Barcelona. La novela finalista fue Ayer, de Raúl Guerra Garrido, que se presentó igualmente bajo seudónimo (R. López). El galardón está dotado con 12 millones de pesetas y la obra finalista tiene un premio de tres millones.
González Ledesma explicó que su narración "puede parecer, por el argumento, que es un texto de género, adscrito a la llamada novela negra. Sin embargo, el relato sirve para realizar un recorrido social por Barcelona, desde sus ámbitos más humildes, medio que conozco por razones familiares, a las familias de alta sociedad. Los periodistas juegan en esta obra un papel protagonista. Es muy dura en los recursos de lenguaje porque las cosas se llaman por su nombre, pero, al margen de este aspecto, yo la definiría como una novela tierna". La presencia constante de Barcelona en sus relatos lo explica el autor porque es la ciudad donde vive y la ciudad que siente. "La novela describe el mundo del periodismo, las noches de los periodistas, en la época, mucho más nostálgica, en que las imprentas eran mucho más románticas y que los periódicos se hacían entre maldiciones y gritos. Hay un personaje, el del policía, que también es amante de esta noche que se ha ido".El ganador del Planeta empezó la redacción de esta novela hace nueve meses. Su título auténtico es Crónica sentimental en rojo y el original tiene 250 páginas.
La primera novela firmada por Ledesma es Sombras viejas, retenida por la censura ya que relataba los hechos el 6 de octubre de 1934 protagonizados por Lluís Companys. Los Napoleones tuvo idénticos problemas. "Mi siguiente novela, El expediente de Barcelona trata el terrorismo y se enmarca desde el 18 de julio de 1936 hasta los años cincuenta". La última novela, anterior a la ganadora de anoche, es Las calles de nuestros padres. En esta obra, el autor plantea nuevamente un argumento criminal que, a raíz de las investigaciones de unos periodistas -identificables con profesionales del periodismo catalán-, evidencia conexiones con el tráfico de divisas. "Este argumento me permite desvelar un entorno de corrupción en la alta sociedad". Algunos personajes de Las calles de nuestros padres son retomados en la obra ganadora del Planeta. González Ledesma negó a este diario que hubiera escrito novelas del Oeste bajo seudónimo.

Dar confianza

El ganador manifestó al conocerse el veredicto que el Premio Planeta es importante porque "como dijo. Manuel Vázquez Montalbán, otro ganador de este premio, es muy distinto tener 5.000 lectores a conseguir 200.000. Si, para ello, es preciso este alarde publicitario para que la gente se decida a leer, me parece muy bien y Lara cumple con una gran misión social". El escritor explicó ante el público de la sala donde se celebraba la gala el Planeta los temores que había pasado durante la cena. "No he pensado en el dinero sino en la fe que da ganar. El dinero se va y la confianza se queda y eso es lo que un escritor necesita para seguir escribiendo. He sufrido mucho para llegar a este triunfo. Lo explico para que los jóvenes escritores no se desanimen". El escritor tiene un hijo periodista que estaba en la sala cubriendo la información para un rotativo barcelonés. "No he mostrado la novela a nadie. Soy una persona muy tímida".

Amor y violencia

R. López, autor de Ayer -la novela finalista-, era en realidad la tapadera de Raúl Guerra Garrido, autor de El año del wolfram, una narración situada en el Bierzo en los años cuarenta, a finales de la segunda guerra mundial. Como en sus otras obras, Lectura insólita de 'El Capital', que obtuvo el Premio Nadal, y Escrito en un dólar, su hasta hoy última novela, el escritor entremezcla la historia con pequeñas anécdotas de amor y de violencia. "Narra las peripecias de unos hombres en unos años de miseria en los que con un mínimo de esfuerzo y un máximo de osadía se podían conseguir no pocas cosas. Narra también una historia de amor y las aventuras de un espía", comentó ayer el escritor a este diario.El telón de fondo es la guerra mundial última y la lucha entre alemanes y aliados por conseguir el mineral de las minas españolas.
Cuenta las intrigas y las luchas, no siempre bélicas, a veces meramente económicas, aunque no por ello menos sangrientas Sobre este relato se superpone una historia que había sido la obsesión del escritor desde hace años. La historia de una ascensión por caminos de osadía, de una lucha más que colectiva personal, que se desarrolla en el ámbito de lo cotidiano, pese a las características colectivas del acontecimiento. Discurre en el monte y en la retaguardia, donde se narran los esfuerzos de los aliados por evitar que los alemanes se hagan con el mineral.
Al inicio de la fiesta de concesión del premio, José Manuel Lara tuvo un recuerdo a "tres autores que nos han dejado este año y que habían sido Premio Planeta: Andrés Bosch, Tomás Salvador y Ángel María de Lera. Todos ellos, con su prestigio, han colaborado en la importancia del premio". Entre las cerca de 1.000 personas que asistieron a la fiesta se hallaban gran número de escritores -Ignasi Riera, José María Gironella, Fernando Sánchez Dragó-. A lo largo de las votaciones fueron eliminándose las posibilidades de los otros escritores optantes al premio. En la penúltima votación, Raúl Guerra y González Ledesma empataron a cuatro votos mientras que Marina Mayoral, al obtener sólo dos, veía alejarse las posibilidades de obtener el premio con su obra Contra muerte y amor. Anteriormente había quedado eliminada la novela de Guillermo Morón, El gallo y las espuelas de oro.
El jurado del Premio Planeta de este año estaba integrado por el editor y patrocinador el galardón, José Manuel Lara, Ricardo Fernández de la Reguera, Antonio Prieto, Carlos Pujol, José María Valverde y actuó como secretario Manuel Lombardero. La fiesta de concesión del premio tuvo a Luis del Olmo como maestro de ceremonias. Distintas emisoras de radio as¡ como TV-3 retransmitieron en directo la proclamación del veredicto del jurado. Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, asistió a la cena de concesión del premio así como el conseller de Cultura de la Generalitat, Joan Rigol.


El País, 16 de octubre de 1984