9 abr. 2005

Francisco González Ledesma y las calles de Barcelona

Mariano Sánchez Soler

Semana Negra de Gijón, 2004: Debate intelectual entre escritores compitiendo para ver quién epataba más en sus aseveraciones sobre la novela negra, la acción literaria, el valor de la creación... Cierta pedantería y no poca pretensión general... Entonces, Francisco González Ledesma pide la palabra y dice, con humildad: “No estoy de acuerdo con lo que estáis diciendo. A mí, simplemente, la literatura me ha salvado la vida”. Nos dejó secos.
Clausurando el ciclo de conferencias de "Novela negra y realidad", Francisco González Ledesma ha titulado su charla: "Historia de mis calles". Y no es casual, porque cuando alguien quiera saber cómo era la Barcelona de la segunda mitad del siglo XX, tendrá que recurrir a las novelas de Ledesma, A Las calles de nuestros padres, a Expediente Barcelona, a Historia de Dios en una esquina... Del mismo modo que se recurre a Dickens para conocer el Londres del siglo XIX, o a Chandler para entender California. Francisco González Ledesma lleva en su obra y en su vida la ciudad de Barcelona, las calles de la ciudad esencial, y su alma. Sólo un escritor con su sensibilidad podría hacerlo. Y ahí están sus novelas para probarlo. Francisco González Ledesma es uno de los autores más importantes del género en España, y posiblemente el más veterano todavía en activo. Y es de una sencillez personal aplastante. No me puedo resistir a leerle la manera en que ha escrito su curriculum para esta charla:
“He sido periodista, número uno de mi promoción en Toda España. He sido redactor jefe de La Vanguardia, he pasado noches en blanco y he sido feliz. Gané el premio planeta en 1984 (Crónica sentimental en Rojo), pensé que podía haber escrito mejor y he sido infeliz; soy premio Ciudad de Barcelona de Cine, pero todo lo aprendí los sábados, en las salas baratas de mi ciudad. Una vez gané el premio a la mejor novela extranjera publicada en Francia, pero no me pagaron nada, y así presumo de haberme ahorrado impuestos. Tal vez alguno de ustedes me recuerde aún como autor de novelas del Oeste, con el seudónimo de Silver Kane, escritas la mayor parte en mis años más jóvenes. Cada vez que las recuerdo pienso que allí aprendí de verdad la técnica de la novela, y que fue un aprendizaje de perro. De las dos identidades, la íntima y la del censo, quédese con la que quieran, pero la primera no la recomiendo”. Yo que tengo la suerte de ser amigo suyo, lector y admirador sí la recomiendo. Y mucho..
Su formación como abogado y periodista le ha hecho conocer demasiadas verdades. Nacido en Barcelona en 1927, ha sido redactor jefe de "El Correo Catalán" y "La Vanguardia". A los 21 años ganó el Premio Internacional de Novela instituido por el editor José Janés, pero la censura franquista prohibió su publicación, al igual que con su segunda novela Los Napoleones. Fue finalista del Premio Ciutat de València, convocado por la editorial Prometeo, con Expediente Barcelona. En 1984 ganó el Premio Planeta con "Crónica sentimental en rojo". De su producción cabe destacar también Las calles de nuestros padres, Soldados, un auténtico best-seller en Francia, o El pecado o algo parecido, que en 2002 supuso el regreso de su personaje más emblemático, Méndez. Su última obra es Tiempo de venganza, publicada por Planeta un magnífico ajuste de cuentas con el pasado, con la realidad que el tiempo parece diluir en el olvido. La realidad, como material literario, ha inspirado algunas de las mejores obras de la última narrativa española. Los grandes temas que emergen del mundo real constituyen la materia prima sobre la que algunos novelistas españoles, como Francisco González Ledesma, han construido su obra intensa.

Cosecha Negra, 9 de abril de 2005